la cantidad y
variedad de paisajes naturales, humanos y monumentales
permiten afirmar que Andalucía es uno de los rincones más
hermosos del planeta. Su clima junto a la herencia cultural,
la experiencia y el buen hacer profesional de empresarios e
instituciones la convierten en un destino turístico de
primer nivel nacional e internacional y una posición
privilegiada dentro de España, la segunda potencia turística
del mundo.
el afán de
renovación y la búsqueda de la excelencia plantea al turismo
andaluz diferentes retos, entre los que destaca la
accesibilidad a los recursos de ocio y turismo. Satisfacer
las necesidades de las personas con diversidad funcional
significa, por un lado, estar a la altura del derecho que
tienen como ciudadanos, a la vez que permite mejorar la
calidad y sostenibilidad para el sector. En definitiva, el
turismo accesible es una condición necesaria para un gran
número de turistas, a la vez que es bueno para todos. Con la
iniciativa de la Guía ROTAE de Andalucía esta región se
implica en la promoción de la accesibilidad.
luces y sombras
en nuestro
periplo por Andalucía hemos conversado con muchos de los
técnicos que han realizado la guía de Recursos de Ocio y
Turismo Accesibles (ROTAE) de las ocho capitales andaluzas,
además de Ronda, Úbeda y Baeza, que nos hablan de su visión
y experiencia en estas páginas. Conectamos con usuarios de
sillas de ruedas que nos trasmitieron su experiencia
personal en relación con el ocio y el turismo en su ciudad.
Como primera conclusión destacamos que estos ciudadanos, al
ejercer su derecho a disfrutar en igualdad de condiciones
como turistas, encuentra una realidad en la que, si bien va
teniendo cada vez más luces, todavía son demasiadas las
sombras en cuanto a accesibilidad en los entornos de ocio y
turismo andaluces.
Lucía, apoyada
en sus muletas en la sede de la Asociación de Minusválidos
Físicos de Cádiz (AGADI), pronunció algo significativo que
podría servir como previo este reportaje: La primera barrera
soy yo misma. Si, cuando me levanto de la cama, me digo
"Quiero salir, hacer cosas y disfrutar", entonces, con más o
menos dificultad, lo hago. En términos parecidos se expresa
para Infomédula el sevillano Joaquín García Díaz, quien,
tras un recorrido por Santa María de los Reales Alcázares de
la capital andaluza, aplaude la iniciativa de mostrar al
colectivo aquellos sitios a los que se puede acudir porque
se han cuidado los aspectos de la accesibilidad. "Si
quieres, puedes; es lo que les digo a los jóvenes recién
llegados a la lesión medular, con los que colaboro a través
del Programa Tutorías de ASPAYM . No hay que quedarse en
casa apagándose; hay que salir, viajar... yo me río de todo
y hasta de mí mismo. Yo he elegido disfrutar."
esto no quiere
decir ni mucho menos que el panorama sea idílico. En el
capítulo de sombras hay casos que muestran cómo no toda la
humanidad puede disfrutar de entornos y establecimientos en
monumentos y ciudades que, paradójicamente, presumen de
llamarse patrimonio de la humanidad.
entre la buena
voluntad y el desconocimiento
hoy por hoy
todavía conviven en una ciudad la voluntad política de
instalar rampas en monumentos con la existencia de bordillos
altos e impracticables para llegar hasta ellos. Las
escaleras representan uno de los mayores impedimentos,
concretamente para usuarios de sillas de ruedas, en
monumentos históricos donde no hay rampas alternativas y en
ocasiones se han colocado con una pendiente que requiere
habilidades de alpinista para superarlas. Relieves poco
amigables, baldosas sueltas y deterioradas, que hace
dificultosa o imposible la circulación en silla, baches,
árboles que carecen de rejilla, lo que provoca que las
ruedas de las sillas se queden atrancadas. En el interior,
inexistencia de aseos adaptados para poder acceder...
constituyen algunos elementos más comunes de lo deseable en
estos paisajes.
la realidad de
la diversidad funcional pide a gritos una revisión desde el
punto de vista de la accesibilidad de entornos históricos
artísticos, en los que se conjugue el respeto a sus valores
arquitectónicos y culturales con el derecho a su disfrute
por parte de las personas con discapacidad; el fiel de esta
balanza no siempre se ha inclinado hacia sus necesidades. En
este sentido, frente a cierto despotismo ilustrado, una de
las claves para dar credibilidad a las iniciativas
relacionadas con el turismo accesible pasa por contar, y no
sólo como una declaración de intenciones, con el criterio y
la experiencia personal del colectivo de personas con
diversidad funcional. En este caso también es válido el lema
de Nada sobre nosotros sin nosotros.
la ineficacia
del diseño de un recorrido llamado "accesible" sin conocer
verdaderamente al usuario la pudimos comprobar en la propia
Alhambra de Granada, considerada una de las maravillas del
mundo. Una visita en compañía de Alcázar García de ASPAYM
Granada, que debe usar silla de ruedas para desplazarse,
ante la imposibilidad de visitar una parte de los palacios
Nazaríes o el Generalife comentaba "lo que está a la vista
está a la vista y es lo que hay". La típica señal de una
persona en silla y una flecha indicando el recorrido
accesible no hacía honor a la realidad, el empedrado
intransitable sin alternativas por el que resulta muy fácil
volcar, unas rampas con pendientes de vértigo y unos
escalones infames. Por fortuna los responsables del
monumento nos han contado que tienen un ambicioso plan para
que la Alambra sea accesible. tiempo al tiempo.
nos hemos
encontrado también con plausibles esfuerzos, soluciones
inteligentes y sensibles promotoras de que todo el mundo
pueda disfrutar del turismo en todos los entornos sin que
nadie se vea discriminado. La adaptación del maravilloso
Palacio de Jabal-quinto en Baeza, sede de la Universidad
Antonio Machado es un ejemplo, y hay muchos más. Esta nueva
sensibilidad que afortunadamente va impregnando poco a poco
las líneas estratégicas tanto de instituciones públicas como
la empresa turística proviene del convencimiento de que
invertir en accesibilidad o plantear desde sus inicios los
criterios del diseño para todos es sinónimo a apostar por la
calidad y también por la cantidad , puesto que hablamos de
un Turismo para todos.
un enfoque de
turismo para todos, además de una ventaja competitiva,
repercute en una mayor visibilidad del colectivo de personas
con discapacidad y por tanto en una sociedad más
integradora. Precisamente, según nos ha contado la jienense
de Peal de Becerro, Longina García Lara, una de las mayores
carencias de este colectivo y más concretamente en las
mujeres es la falta de visibilidad. Es muy importante que se
nos vea viajar, acudir a los sitios de ocio,
comprando o
tomando un café con normalidad. Longina, trabajadora social
y miembro de la asociación AS-PRAMIF y LUNA en Jaén, entidad
que ha realizado un estudio sobre mujer y discapacidad en
Andalucía, se muestra optimista sobre cómo va evolucionando
el tema de la accesibilidad en su ámbito. Eso si detecta
carencias sobre todo en el transporte, "los autobuses de
Jaén o no tienen rampa o la que tienen no funciona, prefiero
moverme en mi silla eléctrica".

el terreno
ganado a la barrera arquitectónica y a los entornos hostiles
para la movilidad en Cádiz, al igual que en muchas otras
ciudades andaluzas, se ha logrado gracias al diálogo entre
el tejido asociativo y las instituciones. Nadie te da nada
si tú no reclamas y ejerces tus derechos, más de una vez
hemos tenido que protestar, nos comenta José Manuel Mendoza
Morillo, cuando paseamos con él por una de las típicas
calles del casco histórico de Cádiz que desemboca en la
Catedral. Un paseo que pudimos hacer con él con bastante
facilidad, salvo desagradables sorpresas como la de toparse
con un cubo de basura plantado en mitad de la calle. Este es
un claro ejemplo de que aún falta sensibilidad. José Manuel
no renunció a hacer las cosas que más le gustan como ir a
bailar el sábado por la noche, este tío es un fenómeno
bailando sobre su silla de ruedas.