sevilla...
repetiras!
por: Luis Amador Borrero
llegamos a
Sevilla y podemos hacerlo en diferentes medios de
transporte; la ciudad dispone de dos estaciones de
autobuses, una de tren y un aeropuerto. Si la opción es
venir en coche, tampoco supondrá ningún problema, ya que,
aparte de las plazas reservadas para personas con movilidad
reducida, podemos encontrarnos con diversos aparcamientos,
algunos de los cuales están habilitados para ello. De las
dos estaciones de autobuses sólo una está adaptada: la de la
Plaza de Armas, que posee una entrada con rampa, aseos
adaptados y un acceso bastante bueno a los andenes. También
podemos venir en tren; la Estación de Santa Justa es un
edificio majestuoso de arte moderno, adaptado y accesible en
todos sus aspectos.
para movernos
podemos optar tanto por la línea de autobuses que posee (una
de las mejores de España) como por la flota de euro taxis
(en total, 11), todos adaptados para personas con
minusvalías físicas.
una vez en la
Sevilla, ¿dónde nos alojaremos?, ¿dónde comer?
la gastronomía
sevillana es reflejo de su historia. Posee una de las
cocinas más ricas y variadas de España y cuenta con
establecimientos de restauración dignos de una cocina de
tales características. Dentro de este sector se halla la
Asociación de Hostelería de Sevilla, que, bajo el lema de
Garantía de Calidad, responde a los clientes más exigentes
con productos culinarios de primera calidad y con un cálido
trato humano. Podemos encontrar lugares muy diversos, como,
por ejemplo, el Restaurante Río Grande (situado en la Calle
Betis, en Triana, totalmente accesible y adaptado) o visitar
el Restaurante Egaña Oriza, uno de los mejores (situado en
el Prado de San Sebastián -muy cerca del casco histórico de
la ciudad- y con un nivel bajo de accesibilidad), que ofrece
una cocina excepcional, respaldada por los cuatro tenedores
del establecimiento.
tras la comida,
un paseo. Sevilla es una ciudad históricamente rica que
cuenta con un patrimonio artístico y monumental muy variado.
Además de un gran número de arquitecturas religiosas, la
ciudad posee una Catedral majestuosa con una accesibilidad
idónea para cualquier público. Hemos de constatar, sin
embargo, la poca accesibilidad de los edificios
arquitectónicos religiosos, que poseen antiguas estructuras
y escalones elevados.
en el ámbito de
los museos la cosa cambia, pues en ellos la accesibilidad es
mayor que en el conjunto religioso. Así, podemos nombrar el
Museo de Bellas Artes, el Arqueológico, el de Arte
Contemporáneo (antiguo Convento de la Cartuja) y el Museo
del Baile Flamenco, todos ellos con accesibilidad y aseos
acondicionados para personas con movilidad reducida.
Sevilla tiene
espacios culturales y teatros que hacen de la capital
hispalense una ciudad rica en cultura que llega a formar
parte del circuito internacional de las compañías de teatro,
orquestas... Mencionaremos el Teatro Lope de Vega (1929,
Exposición Iberoamericana) y el Teatro Maestranza, situado
cerca de la Plaza de Toros de la Maestranza y construido en
1992 con ocasión de la Exposición Universal; tanto uno como
otro son accesibles y están adaptados.
si buscamos
otro tipo de entretenimiento, también podemos acudir a los
centros comerciales de la Plaza de Armas (situado en la
antigua Estación de Tren de Sevilla) y al Nervión Plaza,
ambos con multicines y accesibles en todas sus dependencias.
al llegar la
noche pensamos dónde podremos alojarnos. Sevilla dispone de
una oferta hotelera muy variada y cuenta con casi 200.000
plazas de todas las categorías y precios. Hay alojamientos
de dos tipos que, en general, cuentan con una buena
accesibilidad y están adaptados: los surgidos en la época de
la Exposición Universal de 1992 (hoteles con una planta más
moderna) y los del casco antiguo de la ciudad. Así pues,
podemos pernoctar en el Eurostar Isla de la Cartuja, situado
en el mismo Estado Olímpico de Sevilla y con unas vistas
maravillosas al campo de fútbol y a las pistas de atletismo;
también podemos alojarnos en el hotel Alfonso XIII
-enclavado en una situación privilegiada, en la Calle San
Francisco, a dos pasos del centro histórico de la ciudad y
de accesibilidad media-, que debe su nombre al rey que
comisionó su construcción en 1928, que fue diseñado para
convertirse en el hotel más lujoso de Europa y que aun hoy,
un siglo después, sigue cumpliendo su cometido.
en
definitiva... Sevilla, una ciudad con un encanto singular
capaz de atrapar a cualquier persona que la visita.