hemiplejia
La
hemiplejía es la parálisis de un lado del cuerpo, que
aparece como resultado de la lesión de las vías de
conducción de impulsos nerviosos del encéfalo o de la médula
espinal.
Esto sucede, por lo general, como consecuencia de
un bloqueo arterial que priva al cerebro de irrigación
sanguínea.
Según la parte del cerebro que resulte afectada, las
lesiones que provoca la hemiplejía anulan el movimiento y la
sensibilidad
de parte del rostro, del brazo, de la pierna, o
de ambos miembros de la mitad del cuerpo.
Con frecuencia,
además de la parálisis, quedan disminuidas otras funciones,
como la visión, la capacidad auditiva, el habla e incluso la
capacidad de razonamiento.
La hemiplejía puede afectar a personas de cualquier edad, si
bien es más frecuente que aparezca entre los ancianos.
En ocasiones, la lesión produce una disminución de la
capacidad de movimiento, sin llegar a la parálisis. En este
caso se habla de una hemiparesia.
hemisferios cerebrales
Cada uno de los dos hemisferios cerebrales controla el
movimiento y la sensibilidad del lado opuesto del cuerpo, es
decir, el funcionamiento del brazo derecho está controlado
por el hemisferio cerebral izquierdo; asimismo, la visión es
una función dividida entre los dos hemisferios: las imágenes
captadas por el ojo del lado izquierdo se trasmiten al
hemisferio derecho.
De lo anterior se deduce que una lesión en el hemisferio
derecho del cerebro produce una hemiplejía en el lado
izquierdo, o sea, la pérdida de la sensibilidad y la
imposibilidad de mover ese lado del cuerpo.
Las personas diestras tienen el centro del control del
lenguaje en el hemisferio izquierdo, que en este caso es el
dominante; por lo tanto, si se produce una hemiplejía que
afecta al hemisferio dominante, también se verá afectada la
capacidad de hablar. Sin embargo, la pérdida de habilidad
para expresarse no implica que disminuya la capacidad de
comprensión.
Cuando una parálisis cerebral afecta un lado del cuerpo
se produce hemiplejía. Si sólo sufre las piernas, se
denomina paraplejía,
y si la parálisis es de las cuatro extremidades,
se conoce como cuadriplejía o tetraplejía.
causas
La causa más frecuente de hemiplejía es un accidente
cerebrovascular, que interrumpe el aporte sanguíneo hacia
una región determinada del cerebro y, como consecuencia,
produce una necrosis, o muerte del tejido cerebral,
correspondiente a la arteria afectada.
Una hemiplejía que se vaya desarrollando de forma paulatina
puede ser el primer síntoma de un tumor cerebral, ya que
éste va ejerciendo una presión gradual en el hemisferio
cerebral en el cual se desarrolla, impidiendo su función.
En el caso de los bebés no puede determinarse con exactitud
la causa de la lesión cerebral, ya que puede derivarse de un
desarrollo defectuoso o de una lesión del cerebro que haya
sucedido antes, durante o bien poco después del nacimiento.
Entre los niños más mayores, la lesión puede ser causada por
una meninguitis, por convulsiones graves que dificultan la
respiración, o por un traumatismo craneal grave, debido a un
accidente.
La gravedad de la hemiplejía, la importancia de la parálisis
y la aparición, o no, de otras alteraciones, depende de la
localización de las células lesionadas y de la masa de
tejido cerebral que se queda sin irrigación sanguínea.
características y desarrollo
La parte del cuerpo afectada por una hemiplejía presenta una
parálisis, muscular.
La zona destruida del cerebro es
incapaz de controlar ciertos músculos que, aunque no estén
dañados, se tornan rígidos y pueden llegar a atrofiarse por
falta de uso.
De esa forma se adquiere una rigidez
característica denominada espasticidad, y los afectados son
conocidos como espásticos.
La hemiplejía afecta en mayor medida a los músculos
voluntarios que a los involuntarios. Por ejemplo, un
hemipléjico con parálisis facial puede sonreír sin
dificultad.
Los niños espásticos presentan rigidez en las
extremidades sólo a partir de los seis meses de edad y,
cuando sucede, los miembros adquieren posiciones anormales
típicas: los brazos afectados quedan pegados al costado del
cuerpo con los codos y las muñecas retorcidas; en otros
casos, las piernas se cruzan como tijeras y el pie apunta
hacia abajo desde el tobillo.
El bebé se mueve muy poco y
con mucha torpeza, y también puede presentar dificultades
para succionar y para tragar.
En los casos de hemiplejía
infantil, todas las fases de su desarrollo, como caminar o
hablar quedan retrasadas.
tratamiento
Las anomalías del cerebro, como la parálisis cerebral, no
empeora, pero tampoco experimentan mejoría. Cuando una parte
del cerebro no recibe irrigación, se daña de forma
irreversible y no puede recuperarse, por lo cual no existe
una curación para las hemiplejías producidas por un
accidente cerebrovascular. Sin embargo, sí es posible
reeducar al paciente para que pueda controlar los músculos
inutilizados con la parte del cerebro no dañada.
El objetivo del tratamiento consiste en descubrir la
extensión de las incapacidades físicas y mentales, y
reducirlas al mínimo en cuanto sea posible.
Para llevarlo a cabo, se debe iniciar una rehabilitación
precoz, que prevenga la rigidez y la atrofia muscular que
suele provocar el estado de inmovilidad.
Los cuidados fisioterapéuticos, de enfermería y también la
terapia ocupacional contribuyen a que los pacientes
comiencen a valerse por sí mismos.
Cabe señalar que la incontinencia, manifestada durante los
primeros días posteriores al ataque, puede representar un
problema frecuente, que desanima a los pacientes y a quienes
los atienden; su causa debe buscarse en la pérdida del
control cerebral sobre los esfínteres.
La hemiplejía puede
impedir al enfermo levantarse o pedir ayuda, pero al
recuperar la movilidad de los miembros la incontinencia
suele aliviarse.
La rigidez de las extremidades deformadas de los niños
espásticos puede corregirse mediante cirugía y facilitar así
su movimiento.
Por lo general se produce una mejoría sustancial durante las
primeras semanas o meses, e incluso en los dos primeros
años. La mejoría de la enfermedad depende de la clase y de
la intensidad de las incapacidades sufridas, y de la edad
del paciente. Si durante los primeros días se recupera algo
de movimiento en la extremidad afectada, el pronóstico es,
por lo general, muy optimista.
hemiplejía y lesión cerebral
El cerebro está dividido en dos hemisferios, con la misma
distribución anatómica y neuronal, aunque suele predominar
la influencia de uno sobre la del otro. De esta forma se
determina que una persona sea diestra, zurda o ambidiestra.
De la misma manera, existe una relación directa entre la
localización de la lesión cerebral y el síndrome hemipléjico
resultante.
Hemiplejía capsular completa:
Afecta medio lado del cuerpo.
Hemiplejía cortical:
Afecta un lado de la cara y un brazo.
Hemiplejía peduncular alterna:
Afecta un brazo y una pierna.
Hemiplejía protuberancial alterna:
Afecta a un lado de la
cara, un brazo y una pierna.