el síndrome de la clase
turista y la
discapacidad.
a estas alturas pocos
desconocen lo que es
el síndrome de la clase turista.
aunque no está de mas incidir aquí en sus consecuencias, más graves de
lo que pensamos, y en cómo podemos evitar a este compañero de viaje tan
poco recomendable.
la
prevalencia de este mal que no es tan joven como se piensa (las primeras
citas se remontan medio siglo hacia atrás, exactamente hasta 1954), es
40 veces más alta de lo que se creía hasta ahora. según una
investigación de la Universidad de Londres, realizada con 200 personas
mayores de 50 años, uno de cada 10 viajeros tiene el riesgo de sufrir
este síndrome también conocido como del viajero. Sólo en Inglaterra,
aseguran las mismas fuentes,
cada año fallecen 2.000 personas
por esta causa. las cifras de la Asociación Americana del
Corazón no son mejores: en Estados Unidos, 600.000 personas sufren al
año el síndrome; de ellas muere el 10%.
en
realidad, es una trombosis profunda, una obstrucción causada por un
coágulo sanguíneo a la que favorece la inmovilidad prolongada de
nuestras piernas, a causa de algunos viajes. Especialmente en avión y
transoceánicos, aunque también se puede desencadenar en viajes en
automóvil, autobús o barco.
se
produce porque en su camino de retorno pierna arriba, la sangre debe
vencer la fuerza de la gravedad. Los movimientos musculares habituales
que se realizan, por ejemplo, al caminar, facilitan e incentivan este
flujo. si no movemos las piernas, al estar sentados cinco o seis horas,
las venas aunque funcionan como músculos,
tienen problemas para
reenviar la sangre hacia arriba, aumentando el riesgo de
formación de coágulos en las extremidades inferiores.
este tipo de
obstrucción venosa suele presentarse en piernas y pelvis. peor es cuando
el trombo se desplaza de aquellos sitios y viaja hasta el pulmón,
corazón o incluso cerebro provocando embolias en ocasiones mortales. la
presurización de la cabina, el escaso espacio en el que nos vemos
abocados quienes viajamos en clase turista, el que bebamos pocos
líquidos, la sequedad y disminución de oxígeno, circunstancias todas
habituales en interior de los aviones, favorecen que aumente el espesor
de nuestra sangre y, con ello, la aparición del síndrome.
todo
esto puede parecer una clase de fisiología o salud, a lo sumo, en vez de
un blog de forma física, pero creo que
merece la pena que conozcáis las
consecuencias de este problema, para que os lo
toméis en serio cuando realicéis un viaje prolongado.
la discapacidad a la
hora de volar
las personas
discapacitadas sufren muchísimo en los aviones, ello se debe en gran
parte a la falta de respeto de la tripulación en gral. hacia todos lo
que demuestren su discapacidad, refugiándose en la estúpida política de
"cuestiones de seguridad". Me refiero a que toda persona discapacitada
es normalmente ubicada en la parte trasera del avión contra la ventana;
ello se debe según ellos a que en caso de emergencia, si nosotros
estuviésemos en el pasillo estorbaríamos la evacuación de la nave. en
cierto modo quizás sea verdad debido a nuestra discapacidad, pero no
olvidemos que en caso de emergencia todo el avión será un caos y a la
hora de la verdad a nadie le importara nadie ya que allí correrá la ley
del sálvense quien pueda y nosotros seremos los últimos en ser
rescatados, si se acuerdan de nosotros.
Retomando el tema del
síndrome de la clase turista, es muy importante para nosotros saber como
actuar contra ella ya que el espacio del que dispondremos seguramente
será mucho mas limitado por estar estar contra la ventanilla. allí
pasaremos todas la horas que dure el vuelo, por lo que te recomendamos
calma, paciencia y mucho coraje.
antes que nada si tienes
algún problema de movilidad te recomendamos que lleves tu almohadón
siliconado o de aire, ya que los asientos del avión de por si son
como una piedra y mas si le sumas las horas en que estarás sentado, por
lo que eso te ayudara al menos a estar un poco mas cómodo durante el
vuelo.
durante el viaje como no
podrás desplazarte por los pasillos para estirar los músculos te
recomendamos trates de masajearte la piernas lo mas seguido posible, eso
si tratando de hacer contorcionismo ya que seguramente al intentar
agacharte tu frente choque contra el asiento delantero,
imposibilitándote acceder a tus piernas de forma correcta. Si viajas con
un acompañante pídele que te friccione las piernas así de esa forma
ayudas al flujo sanguíneo a circular normalmente.
suelen venderse en las
tiendas del aeropuerto y algunas farmacias cremas que aplicadas sobre
las piernas generan calor y ayudan a los músculos a relajarse y mantener
una circulación normal. trata de moverte lo mas que puedas y acomodarte
lo mejor que puedas cuanto mas puedas ya que el solo hecho de moverte
genera en tu cuerpo una circulación mejor aunque mal no sea solo en la
parte de los brazos y torso. todo esto seguramente si tienes control de
tronco o una discapacidad leve. en caso de una discapacidad mayor lo
recomendable es viajar con un asistente o familiar que te ayude durante
el vuelo, aunque por obvias razones de bolsillo no siempre es posible.
trata de ingerir mucho
liquido. cuando digo liquido me refiero a agua o jugos. trata que los
líquidos que ingieras tengan poca azúcar y evita las bebidas gaseosas y
el alcohol ya que estos producen muchas flatulencias e hinchan el cuerpo
debido a presurización del avión. a la hora de la comida trata de
ingerir solo verduras y carnes, aunque al realizar la reserva puedes
solicitar sin cargo alguno ciertos tipo de comidas como por eje: comida
vegetariana (VGML), Kosher (KOML), mariscos y pescados (SFML), etc. (lo
que figura entre paréntesis son los códigos de las comidas que se deben
mencionar al momento de la reserva).
en resumen, ten en
cuenta las siguientes recomendaciones:
vestuario
es importante, sobre
todo en vuelos de larga duración, llevar ropas holgadas que favorezcan
vuestra circulación. evitar prendas ajustadas, como vaqueros. lo mejor:
una camiseta y un chándal. las medias ajustables, que comprimen
progresivamente las piernas hasta las rodillas son muy recomendables. de
hecho, son las preferidas de gran parte de los asistentes de vuelo.
alimentación
la presurización
favorece el que nos deshidratemos y, encima, en vuelo se suele beber
apenas. intentar beber más en el viaje y, antes de salir, tomar mucha
agua. el alcohol es desaconsejable, pues acelera la deshidratación.
Antes del viaje no comer demasiado y preferir verduras, frutas y pasta a
la carne. Durante el vuelo tampoco comer en exceso.
asiento
los
más recomendables son los situados junto al pasillo, pues permiten mover
y estirar las piernas, mientras que los demás no, aunque se debe
preguntar al personal de la aeronave si se puede sentar allí ya que
suelen prohibir a las personas con discapacidad sentarse junto al
pasillo por razones de seguridad. Evitad colocar nada debajo del asiento
o del de delante, si lo hacéis se reducirá aún más el diminuto espacio
que tenéis para las piernas.
posturas
cruzar
las piernas es lo peor que podéis hacer. ya sé que evitarlo es
especialmente complicado para vosotras, pero siempre que voléis llevad
descabalgada la pierna, hacer lo contrario es dificultar al máximo el
trabajo de las venas. a la hora de dar una cabezadita, o dormir a pierna
suelta, que hay gente para todo, procurad hacerlo con las piernas lo más
estiradas posible, evitando hacerlo con ellas y el resto del cuerpo
hecho un ocho.