ESTEBAN CAUSSA:
“Salí
del armario en silla de ruedas y ahora ayudo a otros
homosexuales discapacitados”
La
Asociación de Discapacitados Gay se fundó en Mataró
el 24 de marzo de 2006 gracias a la iniciativa de
Esteban Caussa y Claudio Capelli; comenzó con la
finalidad de contactar con personas discapacitadas
físicas y sensoriales gays, lesbianas, bisexuales y
transexuales para intercambiar información sobre la
discapacidad y la sexualidad de estos colectivos.
Estos temas no se abordaban por miedo, vergüenza,
ignorancia y los prejuicios habituales que tiene hoy
en día nuestra sociedad.
Durante
su primer mes de vida el portal web recibió algo más
de 4000 visitas, llegando a las 20.000 en el
segundo, así sus creadores comprendieron la
necesidad de crear una asociación que pudiese ayudar
a todas estas personas a encontrar información sobre
su problemática social.
Esteban está atado a una silla de ruedas por un
fatal intento de robo en su país, Argentina, con una
familia que desconocía su condición sexual y
acostumbrando a las pasarelas ya que su profesión
era modelo tuvo que adaptarse a su nueva forma de
vida y eligió España como su lugar de residencia,
donde se trasladó junto a su pareja.
En una
entrevista exclusiva concedida a
www.frecuenciagay.com descubriremos como la
capacidad de superación, la vitalidad y el
positivismo le ayudaron a enfrentarse a todas las
barreras.
BERTA FISNER: www,discapacitados-gay.org es la web
que creó Esteban Caussa hace casi 3 años. Los
colectivos gays y lesbianas tienen dificultades para
ser aceptados por la sociedad. ¿Cuáles son los
principales problemas a los que vosotros tenéis que
enfrentaros desde el colectivo de discapacitados?
ESTEBAN CAUSSA: Son muchos los problemas, el más
grave diría que es la gran ausencia de información
porque el discapacitado no es una persona asexuada y
la sociedad parece que nos viera con lástima.
Sentimos y vivimos como cualquiera. Algunos sin una
pierna, otros en una silla de ruedas, hay diferentes
tipos de discapacidad.
También nos enfrentamos diariamente a las barreras
arquitectónicas que nos impiden ir a discotecas o
simplemente cruzar una calle… son obstáculos para
hacer una vida normal.
B. F.:
¿Cuál crees que son
los diferentes desafíos que habéis tenido que
superar? ¿Crees que la mentalidad española está
preparada para aceptar vuestra condición sexual y al
mismo tiempo el hecho de tener una discapacidad sea
del tipo que sea?
E. C.:
Yo creo que la
mentalidad española está cambiando pero aún falta
mucho camino por recorrer porque la gente no sabe
cómo actuar ante un discapacitado. Siempre se habla
de discapacidad y de reproducción asistida, pero no
se habla sobre discapacidad y sexualidad, y no sólo
para gays, sino para el discapacitado en sí. Parece
que nos tuvieran que tratar con algodones y
demasiado respeto. La mayoría de nosotros somos
dependientes y muchos viven con la familia, están en
el armario y es difícil salir si tenemos un entorno
que nos sobreprotege.
B. F.:
¿Te importaría
contarnos tu caso particular, cómo le constate a tu
familia que eres gay?
E. C.:
En mi caso hace unos
cuatro años que voy en silla de ruedas, soy
parapléjico. Estaba dentro del armario y no lo sabía
nadie de mi familia. Discotecas, amigos...todo mi
entorno era gay. Después del accidente, en el
hospital fueron a visitarme los amigos, los
conocidos y mi familia. Cuando llegan mis amigos,
llegan las plumas y de todo tipo de colores. Fue
salir del armario obligado porque me preguntaban
quiénes eran. Mis dos mundos se encontraron en el
hospital y fue un gran choque.
B. F.:
¿No se lo habías
dicho a tu familia?
E. C.:
No, tenía 24 años y
creí que no era el momento. Aparte nací en un pueblo
del interior de Argentina y la homosexualidad es un
tema que no se toca en un sitio tan pequeño como el
mío.
APOLLINAIRE:
Es decir,
dicho simbólicamente, salió del armario en silla de
ruedas.
E. C.:
Exacto, fue mi gran
aparición. Salí del armario sobre ruedas. Fue muy
gracioso.
APOLLINAIRE:
Y ahí se
encontraron todos, ¿no?
E. C.:
Sí, amigos gay,
amigos muy gays, y mi familia
APOLLINAIRE:
¿Y cómo llevó
esa circunstancia?
E. C.:
Bien, porque era un
momento en el que existe otra prioridad que es el de
la discapacidad y cuando uno habla de discapacitados
se perdonan otras cosas. Es como que no se lo toman
tan en serio en ese momento y luego pasa.
PEPE WILDE:
Lo tuyo es de
un guión de cine. Tu vida normal, tienes un
accidente, luego el hospital y ahí se descubre
forzosamente que tus amigos son gays y por lo tanto
tienes que reconocerlo.
E. C.:
Yo era modelo en
Argentina. Cambió al 100 por cien mi vida. De pronto
de las pasarelas, fotos y cámaras a estar en una
silla de ruedas. Se torció toda mi vida. La
discapacidad me obligó a cambiarlo todo ya que tuve
que dejar hasta mi profesión.
P. W.:
Además, tenías un
modo de vida y tienes que empezar con otro de nuevo.
E. C.:
Exacto, comenzar
desde cero. Todo es nuevo; el cuerpo cambia, ya no
es lo mismo. Antes en dos minutos iba a cualquier
parte. Ahora necesito más tiempo, es diferente.
Antes vivía muy rápido.
P. W.:
¿Tienes compañero?
E. C.:
Sí, vivo con mi
pareja, nos conocimos por Internet. Fue extraño
porque él vivía en Londres y yo en Argentina. En
Argentina hay poca comprensión para personas con una
discapacidad y encima gay y fue todo por chat. Las
palabras van, vienen... Llamadas por teléfono... Y
decidí instalarme en Europa. Viajé solo, 16 horas de
vuelo. Fue duro por todo, por la situación y muchas
horas de viaje. Nos quedamos en Londres, pero pasaba
como en Argentina; fuimos a Italia y lo mismo;
Francia, Alemania y finalmente España. Y me encantó
porque aquí hay más tolerancia.
P. W.:
¿El accidente lo
tuviste allí?
E. C.:
Fui víctima de un
robo. Me dispararon en la espalda, en la columna, y
me quedé parapléjico.
P. W.:
Esteban, te vamos a
coger el móvil y hacemos un guión contigo.
E. C.:
Contentísimo,
encantado. Tengo muchas ganas de luchar por todo.
Hay dos opciones, quedarte en casa llorando o sacas
fuerzas de flaqueza.
P. W.:
Esto nos pasaría a
todos porque la vida es estresante y difícil.
E. C.:
Sí, pero al ser discapacitado es una triple lucha:
eso, el ser discapacitado y gay.
P. W.:
Estamos en una
sociedad en la que hay que tener una cierta edad en
la que también es un tabú.
E. C.:
Sí, hay muchos mitos.
Yo cuando hablo de sexo lo digo por los
discapacitados y también para mayores
independientemente de su orientación sexual. Pero es
más difícil hablar de discapacidad y homosexualidad
porque nadie había hablado del tema. Al principio
decía que estaría solo porque en el mundo gay todo
es muy perfeccionista. Es un total culto al cuerpo
donde todo tiene que ser perfecto, joven, musculoso,
delgado o rubio. ¿La discapacidad donde entra?
Empecé con una página web para ver si encontraba a
otras personas. Estoy sorprendidísimo de la cantidad
de personas discapacitadas y gays que nos
respondieron. Somos muchos. En Barcelona unos 400.
P. W.:
¿Haces alguna
actividad? ¿Tienes algún trabajo?
E. C.:
Sí, diseño páginas
webs; soy webmaster. Hago mucho deporte, nado y
levanto pesas. Me gusta viajar. Lo gasto todo en
viajes, que es uno de mis vicios.
P. W.:
Te daremos otro
trabajo. Queremos que seas colaborador de Frecuancia
Gay. Nos pasaremos por tu casa a través del teléfono
y te pediremos opinión sobre el mundo. Es importante
que los gays estemos ahí, demos nuestra opinión y
seamos participativos, como tú lo estás demostrando
dentro de esta discapacidad que te llegó un día y
que asumes y has conseguido levantar.
E. C.:
Si, y un mensaje para
los discapacitados gays. Hay que salir. Es la única
forma de que la sociedad vea que existimos y que nos
gusta disfrutar la vida como a cualquier otra
persona porque en casa no hacemos nada.
P. W.:
Y te digo otra cosa,
el sexo en silla de ruedas tiene también un morbo
increíble.
E. C.:
Eso es para contar a
partir de las 10 de la noche. Sí, es otro tema
particular.
entrevista realizada por frecuencia gay
www.frecuenciagay.com