Todo el mundo está familiarizado con
aquellos hombres que tienen sexo con otros hombres pero que no se
identifican a sí mismos como gays porque todavía no han salido del
closet o porque se manejan con un “bajo perfil”. Mientras la mayoría
de nosotros acostumbramos definir a un hombre que tiene sexo con
otros hombres como “gay”, en realidad existen otras clases de
hombres que tienen sexo con otros hombres que no se reconocen a sí
mismos como gays y que probablemente no lo sean.
Gays por dinero
Hay hombres que se sienten mayormente atraídos por mujeres, pero que
tienen sexo con hombres por dinero. En este grupo podemos incluir a
los strippers que trabajan en los clubes gays. También están los
masajistas que ofrecen sus servicios a hombres con un plus extra.
Los actores que tienen sexo con otros hombres en el cine porno
pueden no ser gays. En este grupo también se encuentran los jóvenes
de la calle que para sobrevivir, se convierten en trabajador
sexuales, o también está el hombre heterosexual seguro de sí mismo y
sin compromisos que provee servicios sexuales a cambio de dinero.
Repetición
de un trauma
Un factor que puede llevar a un hombre heterosexual a tener sexo con
otros hombres es el haber sido abusado sexualmente en la infancia o
la adolescencia. A veces, el comportamiento sexual con hombres puede
provenir de alguna clase de trauma sexual que confunde y complica el
desarrollo sexual de la vida adulta de este hombre. A pesar de que
sabemos que el abuso sexual no es causal de la homosexualidad,
algunas veces las víctimas de abuso sexual reconstruyen el abuso en
determinadas maneras como respuesta a ese trauma.
Adicción al sexo
La práctica sexual puede ser utilizada como una droga para escapar
de cierto dolor psicológico y/o emocional. Al igual que con otras
adicciones, el adicto al sexo suele buscar cada vez mayor intensidad
en sus prácticas sexuales y su adicción asciende al punto de
necesitar una “dosis más alta” con el fin de satisfacer sus
necesidades y escapar o adormecer su dolor. Esto es muy común
también en los adictos al porno. Un hombre heterosexual comienza su
adicción consumiendo pornografía más bien light, heterosexual, pero
con el tiempo empezará a ver pornografía de sexo violento y hasta
pornografía con menores de edad. Hay muchos casos en los que un
hombre adicto al sexo heterosexual busca tener sexo con otros
hombres como una manera de incrementar la intensidad de su acto
sexual.
Accesibilidad y disponibilidad
En muchos casos, existen ciertas situaciones y circunstancias en las
cuales un hombre heterosexual decide tener sexo con otro hombre
debido a la falta de otros “medios” para mantener relaciones
sexuales. Es probable que el ejemplo más conocido sea el sexo entre
hombres en las cárceles. Los otros ámbitos de solo hombres donde se
puede dar esta situación son la milicia, las casas de fraternidad,
los jóvenes en las zonas campestres o en las culturas que realizan
segregación de género, en las cuales el sexo con otros hombres está
altamente disponible. También existen aquellas situaciones en las
cuales un hombre que no es gay practica sexo con otros hombres al
estar fácilmente accesible y requerir de poco esfuerzo para
conseguirlo, como sucede en las paradas de camioneros, los parques o
los baños públicos.
Los hetero-curiosos
Algunos hombres jóvenes suelen ser abiertamente sexuales hacia otros
hombres como parte de su desarrollo sexual. Muchas veces, jóvenes
exploran y experimentan con el sexo con otros hombres como forma de
aprender acerca de su propia sexualidad, para descubrir que es lo
que les gusta y que es lo que no. Es bastante común que hombres
jóvenes comiencen a explorar su sexualidad con otros jóvenes a una
edad temprana. Los adolescentes cuyas identidades aún no están
definidas, suelen explorar su sexualidad sin siquiera poseer una
orientación eminentemente gay.
Bisexualidad
Existen hombres bisexuales que practican sexo con otros hombres.
Habitualmente se utilizan términos como "bi-curiosos" para los
hombres que están en una relación de pareja con una mujer, o que se
identifican como predominantemente heterosexuales pero que también
encuentran a algunos hombres sexualmente atractivos y desean tener
sexo con ellos. Sin embargo, muchos hombres cuya orientación sexual
es la homosexualidad, utilizan el término "bi-curioso" o "bisexual"
en sí mismos como una forma de ocultar su verdadera naturaleza
sexual. También existen hombres que son verdaderamente bisexuales o
que no están interesados únicamente en mujeres a la hora del sexo.
Fetiches
Algunos hombres que no se identifican a si mismos como gays pueden
resultar atraídos sexualmente por determinados comportamientos o
partes del cuerpo masculino. Por ejemplo, algunos hombres tienen al
pene como fetiche; se ven a sí mismos en situaciones en las cuales
quisieran practicar sexo oral o simplemente ver el pene de otros
hombres, pero que no tienen interés ni se sienten excitados respecto
al resto del cuerpo masculino. Esta clase de hombres siempre
explicitan no tener ningún interés en estar involucrado
emocionalmente o en tener relaciones sexuales con otro hombre.
También existen varias prácticas del S&M en la cual el género del
compañero sexual resulta irrelevante. Por ejemplo, un hombre
heterosexual que gusta de ser azotado o recibir palmadas en el
trasero podría sentirse cómodo tanto con un hombre como con una
mujer como compañero sexual, ya que lo que lo excita es el
comportamiento de su compañero y no su género.
Comportamiento vs Identidad
De la misma forma en que no podemos asumir que un hombre que
disfruta el sexo anal sea gay, estos ejemplos nos recuerdan que el
comportamiento sexual y la identidad sexual son dos cosas
completamente diferentes.
gentileza:
sentidog.com
texto original:
gay.com