España
La primera red nacional
de adaptadores en España
La empresa barcelonesa,
en su centro de Ripollet, desarrolla cursillos de 15 días. Además,
cada seis meses se efectúan reciclajes.
MADRID.-Hace
poco más de una semana que un vehículo adaptado para la conducción
desde una silla de rueda ha superado la Inspección Técnica de
Vehículos (ITV). Es el punto de partida del proyecto emprendido por
Guidosimplex para la creación de la primera Red Nacional de
Adaptadores en España.
Con
su centro neurálgico en Ripollet (Barcelona), Guidosimplex pretende
que a esta Red estatal alcance un total de 48 talleres
especializados, repartidos por la totalidad de la geografía
nacional. Actualmente en España, sólo existen 3 talleres específicos
(que únicamente se dedican a la implantación de estos dispositivos):
dos en Barcelona y uno en Madrid.
Cualquier taller
convencional podrá adherirse a esta plataforma. De hecho, directivos
de Guidosimplex son conscientes de que su éxito pasa porque estos
talleres se adapten a unos requisitos mínimos imprescindibles para
las personas con vehículos adaptados. Estas exigencias, perfiladas a
que los clientes tengan la máxima comodidad posible, consistirían
por ejemplo en: lavabos adaptados, superficies planas o eliminar
cualquier obstáculo, como podrían ser unas escaleras.
Cursos de formación
Esta tarea no se puede
encomendar a cualquier profesional del sector. Guidosimplex apunta
que en un coche de serie se pueden llegar a efectuar hasta un total
de 50 modificaciones, de las que más de un 60% son prácticamente
imposibles de realizar por un taller o mecánico convencional. Para instruirlos,
la empresa barcelonesa, en su centro de Ripollet, desarrolla
cursillos de 15 días. Además, cada seis meses se efectúan reciclajes
para los trabajadores de los talleres que han entrado a formar parte
de la Red Nacional de Adaptadores.
Otra de las vertientes
en donde la empresa catalana está poniendo un notable esfuerzo, es
en la firma de convenios con diferentes fabricantes de vehículos.
Conscientes de que sin la predisposición de las marcas a colaborar
su acometido es aún más complejo, Guidosimplex presentó dos Mercedes
Viano que incluían dos plataformas hidráulicas, las cuales ponían de
manifiesto una perfecta versatilidad para que el monovolumen se
acople tanto a una silla de ruedas como a un asiento convencional de
vehículo.
Prolongada y tortuosa,
la instalación de una silla de ruedas a la que van acoplados dos
mandos –uno a la derecha, la dirección, y otro a la izquierda,
acelerador y freno- se ha convertido en el mayor reclamo para las
minusvalías más severas. Pensada para las personas con una fuerza
limitada en sus brazos, estos 'joysticks', tasados en unos 18.000
euros, permiten acelerar, frenar y efectuar el recorrido normal del
volante con total precisión. Eso sí, implica una cierta adaptación
por parte del conductor para maniobrar con suficiente soltura y
dejar el vehículo un mes en el taller.
Menos innovador, pero igual de efectivo, es el mismo sistema pero
sin añadir los mandos de la dirección, freno y acelerador a la silla
de ruedas. El precio de una plataforma hidráulica y automática, con
los mandos incorporados al volante, se aproximaría a los tres
millones de las antiguas pesetas.
El mercado de coches adaptados en nuestro país es exageradamente
precoz. En el año 1992, coincidiendo con las Olimpiadas de
Barcelona, el sector en España sufrió un impulso apreciable y
sensiblemente apoyado desde las instituciones. A pesar de ello, la
dependencia latente del exterior colabora muy poco a que los precios
de estos mecanismos se reduzcan. De hecho, la necesidad de que los
italianos, pioneros en Europa en la distribución de sistemas
adaptados a vehículos, nos suministren cualquier tipo de pieza o que
de EEUU lleguen las plataformas, implica un encarecimiento brutal de
los mismos.
Llovera, un
ejemplo fuera y dentro del Dakar
Albert
Llovera, el segundo piloto español minusválido en participar en el
Rally Dakar, no pudo terminar la mítica prueba a causa de una rotura
en el diferencial delantero de su Isuzu. El catalán, que acudió a la
entrega de placas del pasado viernes, desembarcó en el desierto
africano como ‘mochilero’ del finlandés Markku Alen y del cuatro
veces campeón del Dakar en motos, el italiano Edi Orioli.
El percance en el diferencial le obligó a pilotar únicamente con
tracción trasera desde la tercera etapa hasta la quinta,
coincidiendo con entrada de la caravana del Rally en Mauritania.
Finalmente, la llegada del nuevo diferencial se retrasó más de lo
debido y no le dejó otra opción que abandonar. Con un patrocinador y
un equipo de garantías, Llovera asegura que en 2008 se tomará la
revancha.
gentileza
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