Estados
Unidos
crean un nuevo tipo de
medicamento contra el VIH
El primer fármaco
de una nueva clase de medicamentos contra el VIH está ya en proceso
de aprobación por parte de instancias de salud de diversos países.
Se trata del MK-0518, un inhibidor de la enzima integrasa que
representa una nueva opción de tratamiento, incluso para personas
que ya han desarrollado resistencia a otros antirretrovirales
existentes.
El
VIH utiliza tres enzimas para replicarse: la transcriptasa reversa,
la integrasa y la proteasa. La transcriptasa reversa toma el ARN del
virus y lo transforma en ADN para poder infectar las células
humanas. La integrasa toma ese ADN y lo integra al ADN de la célula.
Por último, la proteasa corta la larga proteína que se produce
cuando el material genético del virus es leído por la maquinaria
genética de la célula y que le permite hacer copias de sí mismo.
Hasta este momento, se contaba con tres clases de medicamentos que
actuaban en los dos extremos del proceso de infección del VIH en la
célula. Los inhibidores de la transcriptasa frenan la acción de esta
enzima, mientras los inhibidores de fusión evitan que el virus
comience a transmitir su ARN a la célula. Los inhibidores de
proteasa bloquean la replicación del virus.
La gran ventaja del MK-0518, ahora conocido como Raltegravir, es que
actúa en una enzima que nunca había sido atacada antes y eso lo hace
apto tanto para pacientes que nunca han tomado tratamiento como para
personas cuya infección ha desarrollado resistencia a uno o más de
los 21 fármacos antirretrovirales existentes, o incluso a clases
completas de medicamentos.
“El hecho de que podamos contar ahora con una clase terapéutica
totalmente nueva abre el panorama de que se pueda combinar con
medicamentos de las otras clases que están en desarrollo y así
lograr nuevamente contar con esquemas muy potentes para tratar a los
pacientes”, explicó a NotieSe Javier Báez-Villaseñor, director
médico mundial de VIH/sida del laboratorio Merck & Co, fabricante de
Raltegravir.
Este medicamento no requiere de un inhibidor de proteasa como
ritonavir para potenciar su efecto, como sucede con muchos de los
otros medicamentos. Sin embargo, aclararon los especialistas, debe
ser utilizado como todos los antirretrovirales, en un esquema de
tres medicamentos, para atacar de mejor forma la infección.
Eficacia
y pocos efectos colaterales
Los resultados más recientes de este fármaco se presentaron en la
XIV Conferencia de Retrovirus e Infecciones Oportunistas realizada
en Los Ángeles a finales de febrero.
De acuerdo con Báez-Villaseñor, Raltegravir ya ha sido probado tanto
en personas con resistencias documentadas a las tres clases de
medicamentos como en personas sin tratamiento previo y en ambas
poblaciones tuvo una alta eficacia.
Los estudios llamados Benchmark I y II se realizaron con 350
participantes cada uno, todos con resistencia documentada a las tres
clases de medicamentos. El primero se hizo en Europa, Asia del
Pacífico y Perú, y el segundo en países de Norte y Sudamérica. “Los
resultados fueron muy buenos: tanto en el estudio I como en el II,
aproximadamente 80 por ciento de los pacientes lograron cargas
virales indetectables con menos de 400 copias/ml”, indicó
Báez-Villaseñor.
Estos estudios compararon Raltegravir y un placebo, ambos combinados
con medicamentos que están también en desarrollo, por lo que incluso
la fórmula con placebo dio resultados prometedores. Sin embargo, las
diferencias fueron claras. Sólo 40 por ciento de los pacientes con
placebo lograron cargas virales indetectables de menos de 400
copias/ml.
Asimismo, 60 por ciento del grupo de Raltegravir logró una carga
viral de menos de 50 copias/ml, contra sólo 30 por ciento del grupo
de placebo.
En cuanto a la recuperación de células CD4 (células del sistema
inmunológico), los pacientes con Raltegravir ganaron entre 80 y 90
células/ml, mientras los de placebo sólo recuperaron de 30 a 40
células/ml.
Raltegravir no tiene interacciones con los alimentos, es decir, no
se requiere tomar en ayunas, tomar con algún medicamento especial ni
con alguna comida específica. Las dosis con las que se realizaron
los estudios fueron de 400 miligramos dos veces al día. Además,
varias investigaciones muestran que los resultados se mantienen a 16
o 24 semanas.
La tolerabilidad es muy buena y en general es comparable a placebo.
Por ejemplo, la diarrea se presentó en 6.5 por ciento de los
pacientes con Raltegravir y en 11 por ciento en placebo, mientras el
vómito estuvo presente en 2.2 por ciento del grupo de Raltegravir
contra 2.6 por ciento de placebo.
En proceso de
aprobación
Para
Luis Soto, investigador titular de VIH/sida del Instituto Nacional
de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, este nuevo
medicamento comenzará a utilizarse como terapia de rescate, es
decir, para personas que presentan múltiples resistencias a otros
antirretrovirales. Esto porque la resistencia del VIH a los fármacos
es un problema mundial y creciente.
No obstante, explicó Soto a NotieSe, el problema en México no es tan
grave como en los países desarrollados debido a que en nuestro país
se comenzaron a usar después los antirretrovirales y, por el tiempo,
menos personas han generado tal resistencia.
Soto comentó que Raltegravir ya está listo para comenzar a
distribuirse a nivel masivo, sin embargo, el sistema de salud
mexicano es todavía deficiente en sus procesos de aprobación, compra
y distribución de los medicamentos. A esto hay que sumarle que “aún
no sabemos cuál es el costo del medicamento. Fuera de eso, los
problemas de abasto de medicamentos en México radican en que las
compras se retrasan o no son completas y al tener que comprar más
medicamento o tener que compararlo en farmacias privadas ya se
perdieron días sin medicamentos en el paciente”, lo cual es la
principal causa de resistencia.
Luis Soto recordó que hace un par de años, como coordinador del
Comité de Atención Integral del Consejo Nacional para la Prevención
y Control del Sida (Conasida), le presentó al presidente Vicente Fox
una iniciativa para que se hicieran compras consolidadas de
antirretrovirales de todo el Sector Salud (ISSSTE, IMSS, Pemex, SSA).
Actualmente está retomando esa propuesta y “si eso se llegara a
hacer se podría tener un control mucho más estricto de las compras,
y la distribución sería responsabilidad de las in instituciones”.
El investigador comentó que, como el inhibidor de integrasa, vienen
otras nuevas clases de medicamentos en fechas próximas, tales como
los inhibidores del correceptor CCR-5 -un correceptor para la
entrada del virus a la célula- y los inhibidores del correceptor CX-R4,
o los inhibidores de la matriz -proteína que hace la conformación de
los virus dentro de la célula.
gentileza
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