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Argentina
Logran retrasar
discapacidad en esclerosis múltiple
12.04.2007
Médicos
argentinos presentaron un estudio, en el que consiguieron que un
grupo de pacientes no sufra una recaída durante 10 años. Una de las
autoras destacó a Infobae.com la importancia de la detección precoz
La doctora Adriana Carrá es neuróloga y Jefa del Área de
Enfermedades Desmielinizantes del Hospital Británico de Buenos
Aires.
En diálogo con Infobae.com explicó que hay dos claves en el
tratamiento de la Esclerosis Múltiple: la detección temprana (cuanto
antes se hace, más se retrasa el desarrollo natural de la
enfermedad) y retrasar lo más posible la discapacidad (que la
persona esté sin apoyo la mayor cantidad de tiempo posible).
Carrá destacó que el presentado por ella y un equipo de
profesionales es el primer ensayo internacional desarrollado en
Argentina y que consistió en el seguimiento desde 1996 de 174
personas hasta el día de hoy.
Algunos de los resultados más relevantes consistieron en que los
pacientes que antes tenían una recaída por año, pasaron a tener una
cada cinco, así como el 59% no tuvo recaída durante los 10 años que
duró el estudio.
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica discapacitante,
inflamatoria y neurodegenerativa que afecta a más de 2.500.000 de
personas en el mundo (según informa la Organización Mundial de la
Salud), de las cuales alrededor de 6.000 se encuentran en la
Argentina.
“No queremos decir que lo que presentamos es lo mejor”, destacó
Carrá, quien aclaró que “es lo que descubrimos, de lo que más datos
hay en el país”.
En dicho seguimiento se monitorearon a 174 pacientes, con edades
comprendidas entre 18 y 55 años. Los resultados presentados
permitieron advertir una mejora en la calidad de vida de los
pacientes, que se relaciona con tres aspectos fundamentales: la
reducción del índice de recaídas, el retraso en la aparición de
discapacidades y la buena adhesión al tratamiento, que exige a los
pacientes auto administrarse una inyección subcutánea diaria.
Interferones y el con mitoxantrona (cinco drogas aprobadas)
El tratamiento consistiría en una inyección diaria, que se la puede
aplicar el paciente. La novedad radica en que la droga trabaja
dentro del cerebro y aumenta los mecanismos de neuroprotección.
Al ser consultada acerca de la vida que pueden llevar las personas
que padecen esta enfermedad, Carrá destacó que la idea central de
este tratamiento es que el paciente “haga una vida normal; que las
mujeres que lo deseen puedan cumplir con sus embarazos”.
“Durante el embarazo hay pocas posibilidades de tener algún brote”,
destacó la profesional, quien recomendó que “después del parto, se
sugiere una lactancia breve para retomar cuanto antes el
tratamiento”.
Carrá remarcó que el Programa Médico Obligatorio (PMO) prevé que la
obra social o prepaga cubra un porcentaje del tratamiento (que ronda
los 1.700 a 2.000 dólares mensuales) y el Estado, el restante.
Los síntomas iniciales a los que se debe prestar especial atención
tienen que ver con la alteración de la visión, pérdida de nitidez,
mareos, pérdida de fuerza en las piernas, dificultades para caminar,
entre otros.
"Seguimiento a 10 años en pacientes tratados con acetato de
glatiramer”, fue el nombre del trabajo presentado por Carrá, en el
que participaron también profesionales del Hospital Británico,
Hospital HIGA de La Plata, FLENI, Hospital Italiano, Hospital Ramos
Mejía, Hospital San Isidro y el Sanatorio Allende (Córdoba).
La esclerosis múltiple en fase de recaída remisión (EM R-R) es la
forma más común de la EM en las personas con menos de 40 años de
edad y representa alrededor del 55% de las personas que sufren de EM.
Las recaídas que presenta la enfermedad se observan con intervalos
irregulares durante un período de varios años, seguido por períodos
posteriores de remisión completa o parcial.
El seguimiento de pacientes tratados con acetato de glatiramer
realizado en la Argentina fue un estudio abierto, prospectivo y
multicéntrico, coordinado por Carrá.
En dicho seguimiento se monitorearon a a 174 pacientes, con edades
comprendidas entre 18 y 55 años. Los resultados presentados
permitieron advertir una mejora en la calidad de vida de los
pacientes, que se relaciona con tres aspectos fundamentales: la
reducción del índice de recaídas, el retraso en la aparición de
discapacidades y la buena adhesión al tratamiento, que exige a los
pacientes auto administrarse una inyección subcutánea diaria.
Con respecto a la tasa de recaídas, el 73% de los pacientes mostró
una reducción del índice de recaídas lo que equivale a una recaída
cada 4.7 años. En relación a la discapacidad, después de más de 10
años de terapia con acetato de glatiramer, el 76% de los pacientes
aún caminan sin asistencia y el 73% de los pacientes permanecieron
estables o mejorados durante la administración de este fármaco.
Por otra parte, el 59 % de los pacientes se mostraron dispuestos a
continuar con la auto administración diaria de las inyecciones, lo
que confirma la excelente adherencia al tratamiento. Al mismo
tiempo, entre las pacientes se registraron 8 embarazos con
nacimientos sanos y 3 embarazos en curso.
La doctora Ruth Arnon, reconocida inmunóloga israelí y responsable -
junto con el profesor Michael Sela – del desarrollo del acetato de
glatiramer, explicó cómo en la investigación básica en modelos
animales este fármaco pudo reducir drásticamente la enfermedad. Los
mecanismos de acción observados en el acetato de glatiramer fueron:
inmunomudalción (contribución a la desinflamación, uno de los
aspecto característicos de esta enfermedad), neuroprotección (de la
función neuronal y su supervivencia), neurogénesis (creación de
nuevas neuronas) y prevención de la desmielinización o pérdida de la
mielina, que recubre las fibras nerviosas y permite la conducción de
impulsos eléctricos entre las fibras del sistema nervioso central.
gentileza
www.infobae.com
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