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Argentina
el
amor homosexual en personas con discapacidad
25.04.2007
Plus!: Las dificultades con que se ven confrontados hombres y
mujeres homosexuales discapacitados tienen muchas facetas y no se
distinguen de las que afrontan los homosexuales sin discapacidad,
sino que desarrollan nuevos obstáculos a causa de la discapacidad.
En
el complejo universo de la sexualidad de las personas con
discapacidad -que muchas veces la sociedad no reconoce ni acepta-
donde los preconceptos y tabúes atentan contra su libre y pleno
desarrollo, se abre otro plano de debate: la elección. Referente al
deseo, o a las prácticas eróticas, hacia individuos del mismo sexo.
La palabra homosexual fue acuñada hace 136 años por Karl María
Kertbeny.">homosexual. En muchos países con una diferente cultura de
lo sexual y una mirada más profunda y abarcativa, distintas
organizaciones trabajan por los derechos de este sector de la
población que siendo minoría dentro de una minoría, debe enfrentarse
con muchos desafíos en el camino de su plenitud, inclusive en sus
propios círculos de referencia.
En la sociedad alemana actual la homosexualidad no parece ser más un
tabú. Personalidades reconocidas, referentes sociales y políticos en
posiciones importantes, como por ejemplo Klaus Wowereith, actual
alcalde de Berlín, se declaran ante el público a favor de su ser
gay. Por otra parte, el matrimonio como supuesto último bastión de
valores tradicionales se ve confrontado con el crecimiento de
"convivencias registradas" (figura legal similar a la unión civil en
la Argentina).
Por consiguiente, la gente relaciona comúnmente homosexualidad con
lifestyle, modernidad y juventud. El interés público tiene el
enfoque puesto a menudo en personas extravagantes de la escena gay.
Mujeres lesbianas o gays mayores de edad ya no son observados desde
un punto de vista estrecho. A pesar de ello, un gran porcentaje de
la sociedad todavía tiene problemas de reconocer una propia
sexualidad en los discapacitados. Para muchos es casi inimaginable
que estos además puedan ser gays o bisexuales.
Los
homosexuales con discapacidad también tienen frecuentemente
problemas para identificarse con su grupo de pertenencia. Nadan
entre dos aguas: en el movimiento de gays y lesbianas pasan por
discapacitados, en el movimiento de discapacitados pasan por
homosexuales.
La revelación al
público de su condición homosexual es para cada persona un momento
muy difícil, sea discapacitada o no. Podemos distinguir entre la
revelación interna, que concierne a la admisión personal, y la
revelación externa, es decir la manifestación ante los demás.
Este proceso, donde es difícil ahondar en la propia sexualidad,
fuerza y valor, lo es aún más en la adolescencia. Los adolescentes
con discapacidad además deberán enfrentarse con ello durante la
pubertad. Con frecuencia, su medio social subestima o ignora ese
aspecto de su persona. Por eso, los adolescentes discapacitados a
menudo no son conscientes de su propia sexualidad o no la admiten.
Thomas Rattay, referente de la red de adolescentes LAMBDA, conoce
bien esa problemática: "Por regla general, la revelación externa de
adolescentes sin discapacidad tiene lugar entre los 15 y 17 años.
Los jóvenes discapacitados a menudo se revelan al público mucho más
tarde, por lo general entre los 20 y 25 años. Por lo tanto, su
desarrollo se demora en relación a este punto porque tienen que
superar dos desafíos". La Red Federal para jóvenes gays y bisexuales
ve como su obligación integrar en sus proyectos a jóvenes con
discapacidad.
No existe una
estadística precisa que dé a conocer el porcentaje de población gay
en Alemania. Valoraciones aproximativas parten de la base de un
porcentaje de entre 4 y 10 por ciento de la población, habiendo
grandes diferencias en los datos recogidos entre la ciudad y el
campo.
La vida de la escena homosexual se concentra en las grandes
ciudades. En bares, discotecas u otros locales como clubes o centros
de spa, hombres y mujeres tienen la oportunidad de encontrarse con
personas con su misma manera de pensar y sobre todo de hacer nuevos
contactos.
No obstante, con mucha frecuencia esos lugares no son "sin
barreras", esto es, aptos para el libre desplazamiento de las
personas con discapacidad. " Así, por ejemplo, las personas en silla
de ruedas tienen aún menos oportunidades de integrarse en nuestro
ámbito", afirma Rattay, quien conoce el problema por su propia
experiencia, pues la oficina de LABDA está en un segundo piso, sin
ascensor.
Una minoría
dentro de otra minoría
Un ejemplo de inclusión lo encontramos en Marc, un joven alemán de
28 años, que no tiene mayores dificultades a causa de su
discapacidad para desenvolverse en los distintos ámbitos sociales
gays. En su infancia perdió un brazo en un accidente. De su
preferencia por el sexo masculino se dio cuenta a los 18 años.
Antes, Marc iba con frecuencia a bares de concurrencia gay. Es
deportista y tiene un cuerpo bien entrenado, por lo tanto su
discapacidad raras veces ha sido un obstáculo para él en la búsqueda
de una pareja. Pero las cosas en general no son tan sencillas como
en su caso. Pues sobre todo la subcultura gay se define sobre una
sexualidad proyectada con mucha fuerza y rindiendo un culto a la
belleza llevado al extremo: los ideales de belleza, planteados por
regla general por hombres heterosexuales hacia las mujeres, fueron
adoptados por la población gay e incluso exagerados. "Quienes no se
corresponden con esos ideales de belleza, pueden tener dificultades
para ser aceptados en la comunidad. Naturalmente, eso afecta en
especial a un hombre con una discapacidad visual" comenta Ludwig
Raidl, del servicio de asesoramiento en Berlín.
Una
vez a la semana, Raidl coordina un grupo de hombres discapacitados
homosexuales y a través de las consultas que recibe, conoce los
problemas más frecuentes entre los que encontramos depresión,
adicciones o el intento de esconder la discapacidad. Por miedo al
rechazo, algunas personas gays se aíslan dentro de su propio ámbito
y niegan su homosexualidad. "Lamentablemente, así es que una minoría
es excluida por una minoría", continúa Ludwig Raidl.
Otro ejemplo citado por Raidl refiere a Matthias, quien renegó de su
homosexualidad durante años. Desde los 12 años, este joven
administrativo que tiene una deficiencia óptica y una espasticidad
leve, se siente atraído por hombres. Después de sufrir depresión a
lo largo de muchos años y un intento de suicidio, no pudo resistir
más a la presión y admitió su homosexualidad recientemente. Hoy
tiene 34 años y ve más positivo el futuro: "Ahora estoy encontrando
mi lugar en el grupo de gays. Por suerte, hasta el momento sólo viví
reacciones positivas de parte de mi medio".
Si se busca servicios de consulta o grupos de ayuda mutua para gays
y lesbianas discapacitados, es difícil encontrar lo anhelado. Los
homosexuales sordos ya se organizaron y formaron una red, pero para
los homosexuales físicamente discapacitados se encuentran sólo
pequeñas iniciativas regionales.
Situación de las
lesbianas discapacitadas
Por regla general, para las lesbianas es un poco más sencillo. Hay
redes especiales de discapacitadas y se intenta integrarlas por
medio de consultorías y organizaciones para chicas y mujeres
lesbianas. El movimiento de las lesbianas está relacionado
estrechamente con el movimiento feminista. Por esa razón, la
subcultura lésbica es mucho más política que la de los colegas
masculinos. Desde el principio, las mujeres tenían que analizar de
manera crítica el tema de la igualdad, que repercute también en las
lesbianas discapacitadas. No obstante su compromiso político, la
escena de las lesbianas generalmente es menos llamativa que la de
los gays. Frecuentemente, las convivencias lésbicas son registradas
"sólo" como amistades por la sociedad y por ese hecho no son
reconocidas como convivencia del mismo valor. Un punto a destacar es
que, lamentablemente, suele suceder que las lesbianas sin
discapacidad no acepten la elección sexual de sus compañeras con
discapacidad, pretendiendo creer y haciéndoles notar que su
condición lésbica es una falsa opción ante la imposibilidad de
relacionarse con hombres. Este prejuicio se suma al prejuicio
general de la sociedad desinformada.
Mucho camino por
recorrer
Se puede decir que aunque la actitud de la población alemana frente
a la homosexualidad sea bastante progresista, todavía hay muchos
prejuicios que afectan a todos los homosexuales pero en especial a
los gays y lesbianas discapacitados. Por un lado, se ven
confrontados con mucha distancia por su homosexualidad y por otro
lado por su discapacidad. Las primeras iniciativas y organizaciones
para homosexuales discapacitados así como el campeonato europeo de
deporte (ver recuadro) son los primeros pasos hacia una más sólida y
mutua integración.
gentileza
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