Formas,
textura y olor, los 'Ratatouilles' del único chef
invidente de España
La película 'Ratatouille'
relata la historia de como un ratón, llamado Remy, que sueña con ser
un gran chef, enseña a cocinar a Lingüini, un joven pinche de uno de
los restaurantes más importantes de París. En el caso de Cristian
Sainz, dueño y cocinero del restaurante Catranius en Madrid e
invidente, el olfato y el tacto son sus grandes aliados ante los
fogones.
Cristian Sainz, cocinero vocacional, perdió la visión a los 18 años
a causa de un accidente de tráfico. Hace ocho meses se embarcó en el
mundo de la gastronomía y abrió el restaurante Catranius, situado en
Madrid (calle de Moratín, 19), del que además de ser dueño, es un
espectacular cocinero. "Cuando me quedé ciego, no pensaba que iba a
poder dedicarme a la cocina, pero ahora veo mi sueño cumplido",
afirma.
Para Sainz, el olfato, el tacto o el
oído se convierten en elementos esenciales cuando está ante de los
fogones. Las formas, las texturas o los olores me permiten conocer
los alimentos con los que estoy trabajando", explica. Pero esto no
es todo, porque el sonido es también muy importante. "El ruido de
las burbujas me da una idea de a qué nivel está el fuego, por
ejemplo", añade.
Otra de las cuestiones importantes es
el orden. "Se pierde mucho
tiempo buscando las cosas", cuenta Sainz.
Existen instrumentos de cocina que desempeñan una función especial
para personas invidentes. Medidores, pinzas, pesos que hablan,
recipientes que vibran y un largo etcétera. Pero, aún así, no nos
dejamos de preguntar si no le da miedo trabajar con esos cuchillos
tan grandes. "Me he cortado alguna vez, pero a todo el mundo le
pasa. Es cuestión de práctica",
sostiene el chef.
La cuna del queso
El restaurante Catranius muestra muchas peculiaridades, pero una de
ellas es que es un gran especialista en queso. Se pueden degustar hasta 50 variedades de este producto. "Creo que el queso no ha
tenido el papel de otros productos como el vino y, como me gusta
mucho, me pareció una buena oportunidad para destacar este
alimento", explica el director del local.
"Ensayo los platos en casa y luego los traigo aquí, donde se adaptan
a la cocina y se les dan la decoración correcta", cuenta Sainz.
"Ahí, me tiene que ayudar el equipo, porque aunque me imagino el
decorado del plato, yo no puedo verlo".
Carta en Braille
La accesibilidad es una de las cuestiones fundamentales para las
personas con discapacidad y Cristian Sainz ha contado con ello.
En su restaurante, dispone de una carta de menú en braille
para que aquellas los clientes invidentes lean la variedad de platos
que pueden degustar. Además, pueden acudir en compañía de sus perros guía,
sin ningún problema.