Conapred presenta libro sobre mujer transexual con
discapacidad
La
transexualidad no depende de una cirugía genital:
autora
Es un anhelo ancestral y un fenómeno moderno,
antropóloga
“Vital” para la democracia, dar certeza legal a
transexuales: Álvarez Icaza
El
Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred)
presentó este jueves Carta a mi padre. Testimonio de
una persona transexual con discapacidad, libro en el
que la activista Irina Echeverría narra las
vicisitudes de su vida.
La autora –quien confesó que sus modelos a seguir
son la feminista Marta Lamas y la luchadora social
Rosario Ibarra de Piedra, hoy día senadora de la
República– comentó que decidió denunciar su caso
antes de pasar a las estadísticas de crímenes por
odio.
“Para mí ser mujer es la culminación de un camino de
más de treinta años. Yo no me considero transexual
como adjetivo. La transexualidad es un proceso.
Comienza, avanza y termina. No importa si hay
operación genital o no, a mí me vale un cacahuate.
La sexualidad está en el cuerpo y en la mente. Soy
mujer porque me siento mujer, no por querer
parecerme a alguien, mucho menos a un estereotipo
comercial”, expresó.
Irina agradeció públicamente a Nelly, con quien se
casó en Cuba hace 14 años. “Yo le quité a su pareja;
sin embargo, hace ya más de seis años decidimos
vivir juntas. Ella es mi pilar, me ha enseñado el
verdadero significado del amor”.
Expuso que las personas transexuales son
indocumentadas en su propio país y, por ende, no
tienen derecho a votar y ser votadas. Pero, “a final
de cuentas tenemos las leyes que nos merecemos,
porque no exigimos nuestros derechos”.
Por su parte, el doctor David Barrios, terapeuta de
Irina y especialista en transexualidad, detalló que
Carta a mi padre es la historia de una mujer “con el
corazón bien puesto en la izquierda” que se enfrenta
toda su vida a la enfermedad física y a la
revolución interna de la identidad de género. “Dejó
de ser lo que no era para transformarse en lo que
realmente es”.
A su vez, la antropóloga Marta Lamas describió a
Irina como una feminista de izquierda que desde los
18 años vive en una silla de ruedas, y que decidió
asumir públicamente su verdadera identidad genérica.
En todas las culturas y épocas han vivido personas
con anhelos semejantes al de Irina; sin embargo, la
transexualidad es un fenómeno moderno ligado a las
posibilidades de transformación corporal, esto
gracias a los avances científicos de la
endocrinología y la cirugía, explicó.
Entrevistado por NotieSe, Emilio Álvarez Icaza,
presidente de la Comisión de Derechos Humanos del
Distrito Federal, señaló que el testimonio de Irina
es “un caso paradigmático, extremadamente valiente.
Ilumina la esperanza de construir una sociedad
tolerante. Ella personifica una gran cantidad de
fobias. Ha vivido el dolor como persona con
discapacidad, como mujer, como transgénero”.
El ombudsman capitalino, quien lleva 20 años de
conocer a Irina, dijo que el libro enseña cómo es
posible “romper el muro de la discriminación con
mucho corazón”, a pesar del rechazo familiar y
social.
Es importante que las personas transgénero y
transexuales dejen de vivir en el “vacío jurídico”.
En este sentido, es importante que la Asamblea
Legislativa del Distrito Federal apruebe la
iniciativa legal que otorga certeza jurídica a este
sector de la población, indicó.
Es “vital” garantizar la identidad legal a las y los
transexuales de la ciudad de México, toda vez que
“la democracia no sólo es un sistema costoso para
elegir gobiernos, y a veces no muy confiable. Es un
sistema que supone valores como la tolerancia, el
diálogo, el respeto, la diversidad. Vivir en
democracia significa que no existan historias como
la de Irina”.
México DF, julio 4 de 2008 (Christian Rea Tizcareño/NotieSe)
cortesía:
Antonio Medina
Coordinador
Agencia de Información NotieSe
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