Argentina
Visitas guiadas en un museo, para sordos e hipoacúsicos. Usan intérpretes que pasan al lenguaje de las señas las
indicaciones de los guías.
El nombre del artista no tiene importancia. Tampoco las palabras exactas que la
especialista pueda decir sobre la obra. Y si lo que más atrae de un cuadro es el
marco, igual es válido. Los visitantes con necesidades especiales obligan a las
guías del MALBA a ser casi tan imaginativas como los autores. "El arte y la
creatividad son vehículos privilegiados para la inclusión", sostiene Eleonora
Cardoso, a cargo de Educación y Acción Cultural.
Con plena accesibilidad para personas con discapacidad motora, el Museo de Arte
Latinoamericano de Buenos Aires ya ofrecía visitas para ciegos y disminuidos
visuales. Ahora sumó alternativas para personas con discapacidades mentales, y
para sordos e hipoacúsicos, gracias a un subsidio de la JP Morgan Foundation.
Karina Torre parece una bailarina a medida que vierte a lengua de señas
argentina (LSA) las explicaciones de la guía Eva Llamazares. Es intérprete de la
Asociación Civil de Artes y Señas (ADAS), que ha asesorado al MALBA en la
adaptación de estos guiones. Cuentan los conceptos y los significados, antes que
las palabras exactas. Entonces, las palmas planas, en distintas posiciones,
indican el rostro facetado del retrato cubista de Ramón Gómez de la Serna, de
Diego Rivera. Y un torbellino de gestos trasmite el movimiento y la vibración de
"Calle de Nueva York", de Joaquín Torres García.
Eva y su compañera Florencia González de Langarica han aprendido que deben
hablar más lento y nunca mientras caminan, para dar tiempo a que la intérprete
traduzca sus palabras. Que deben hacer pausas, pues mientras siguen las
explicaciones gestuales, los visitantes no pueden observar la obra. Que los
nombres propios demandan un paréntesis, pues se deletrean en el aire mediante
escritura dactilográfica.
La primera visita guiada puso felices a cuatro mujeres. "Es una emoción muy
grande para mí", expresa Ana María de Larrocca. "Con la intérprete he aprendido:
es muy importante saber por qué se siente así una obra", comunica María Rosa
Druetta.
Para los jóvenes y adultos con discapacidades mentales, las guías adaptaron los
guiones con asesoramiento de la Fundación Itineris. Lo estrenaron con un
participativo grupo del centro de día Asociación Juvenil Araucana, de Munro que,
alentado por Eva y su compañera María José Kahn, recorrió alegremente el museo,
cantó y hasta bailó frente al "Candombe" de Pedro Figari.
Con sus profesores se habían acercado a Antonio Berni y se entusiasmaron con "Juanito
dormito". Pero sobre todo, con "Manifestación", que les recordó las veces en que
acompañaron a sus docentes a reclamar por el pago de sus sueldos.
Con ellos las guías buscan "darles un lugar, para que cada uno se lleve una
experiencia de la cual fue protagonista", señala Eva. Esto les exige una gran
percepción y capacidad de improvisación. Las guías subrayan que "no es un
espacio de erudición", por lo que "no hay respuestas buenas, ni malas".
Los que escuchan
Por las visitas guiadas para jóvenes y adultos con discapacidades mentales hay
que llamar al 4808-6541 o escribir a guias@malba.org. Para los recorridos
destinados a sordos e hipoacúsicos se puede además enviar mensaje de texto al
celular 15-6464-8854.
Por visitas con chicos de escuelas especiales —quienes también pueden disfrutar
del ciclo de cine— hay que llamar al 4808-6556 o escribir a programaescuelas@malba.org.ar
Todas estas visitas son gratis.
gentileza
www.clarin.com