España
Agresión en piscina municipal.”Es muy triste contar a
la gente que te quiere que te han pateado por maricón”
26-07-2006.
El hombre agredido en una piscina de Madrid tras besarse con otro tiene
fracturas en la cara. “Nos dimos un abrazo. A mi amigo le cayó una piedra en la
cabeza”, dice Luis (EN LA IMAGEN, JESUS VAZQUEZ PARA LA CAMPAÑA CONTRA LA
HOMOFOBIA DE AMNISTIA INTERNACIONAL)
Luis, de 30 años, tiene media
cara rota: fractura de varios huesos en el lado izquierdo y posible afectación
de la mandíbula. Hoy le van a operar en un hospital madrileño, a causa de una
patada que recibió el sábado pasado en la piscina pública de La Elipa, en
Moratalaz (Madrid). Le atacaron un grupo de 10 chavales, la mayoría menores,
tras darse un beso con un amigo holandés. Les llamaron “maricones” y les
espetaron: “¡Hijos de puta, no merecéis vivir!” y “¡Vuestra vida es una
mierda!”. La pareja había ido al solarium nudista que frecuentan grupos de gays.
Después, los violentos -muchos
menores de edad, según los testigos, y de etnia gitana- huyeron y no han sido
detenidos. Fueron arengados por personas mayores que se escandalizaron al ver a
la pareja en actitud cariñosa. “Es muy triste tener que contar a tus amigos que
te han pateado por ser maricón.
Preferiría decir que ha sido por una pelea u
otra cosa”, contó ayer por teléfono Luis, que no quiere ni de lejos que
aparezcan publicados ni sus apellidos ni su profesión. Parte de su familia no
sabe que es homosexual. “Estábamos en el solarium y bajamos a bañarnos. Nos
dimos un abracito, un beso, dentro de la piscina. Entonces alguien gritó:
¡Maricas! y a mi amigo le cayó una piedra en la cabeza. Estaban tirándolas
contra nosotros. Él me dijo: ‘¡Vámonos de aquí!’, y nos fuimos”, explicó Luis,
que aún está “muy agobiado”, según sus palabras, por lo ocurrido.
No se acuerda de muchas cosas
que ocurrieron después. “Sé que nos fuimos hasta el solarium de nuevo y allí nos
cazaron. Ya no recuerdo más, tengo lagunas”, explicó. Lo que pasó fue que los
gamberros le rodearon y le patearon la cara. Él se quedó inconsciente en el
suelo -diez minutos, según los testigos- echando sangre por la boca.
Pedro Zerolo, concejal socialista en Moratalaz (el distrito donde se encuentra la
piscina) y responsable de Movimientos Sociales del PSOE, aseguró que la única
manera de combatir la homofobia es “con educación y el código penal”. “Hay que
trabajar contra el discurso intolerante que nos califica de enfermos”, agregó.
“Los homosexuales se están haciendo visibles y están aumentando las agresiones.
La mala imagen es la de la violencia, y no la de darse un beso en público”,
señaló.
La concejal del distrito Fátima
Núñez (PP), calificó el hecho de “puntual” y aseguró que la junta ha recibido
cuatro reclamaciones por el suceso, una con 125 firmas de protesta. El
Ayuntamiento de Madrid había negado anteayer la existencia de ninguna denuncia
sobre la piscina, una de las más utilizadas: el día de la agresión había más de
1.100 usuarios. La Policía Municipal patrulló ayer unas horas la piscina, cuya
seguridad depende de una empresa privada.
Conviven el público homosexual que
frecuenta el solarium nudista con los vecinos del barrio. “Estaban besa que te
besa, en el borde de la piscina y con niños delante. A mí eso no me parece
bien”, comentaron Rosario y Leo, dos mujeres mayores que presenciaron la
agresión. Al preguntarles si se hubiesen molestado con un hombre y una mujer,
contestaron: “Bueno, eso molesta menos. Para lo otro los niños no están
educados”, aseguró una. “Además, ellos ya tienen su sitio”, añadió la otra,
señalando con el dedo al solarium.
“Aquí nunca ha habido problemas,
tan sólo algún niño que se asoma al solarium y grita ¡maricón!, pero sin
malicia”, contaban ayer los gays. Luis, el agredido, llevaba dos meses acudiendo
al solarium, uno de los dos únicos recintos públicos en Madrid donde se puede
practicar el nudismo. Sobre si piensa volver a ella, se limitó a contestar:
“Supongo”.
Las claves: Dos varones se dieron un
beso, lo que escandalizó a algunos presentes. Apalearon a uno de ellos. Los
agresores, de etnia gitana, huyeron con total impunidad.

“¡Maricones,
maricones!”.
Entonando este homófobo grito de guerra, un grupo de menores y de adultos de
etnia gitana se liaron a pedradas y a patadas con dos hombres en una piscina
pública del madrileño barrio de La Elipa -según informa El País-. El motivo: la
cariñosa actitud que se profesaban ambos varones.
Según los testigos presenciales, Luis y Thomas se encontraban en el recinto
público cuando de repente, de manera espontánea, se dieron un beso. Cúal no
sería su sorpresa cuando algunas personas, escandalizadas, empezaron a
increparles: “¡Menudo ejemplo para los niños!”, les gritaban.
Huido y capturado
Poco a poco, algunos de los presentes empezaron a retroalimentar sus iras hasta
que, de repente, un grupo de unos diez gitanos comenzaron a apedrearles e
insultarles. Despavoridos, las víctimas -de unos 30 años de edad- corrieron
hacia la zona nudista… sin embargo, sólo uno de ellos logró alcanzarla.
Luis fue capturado por sus
perseguidores quienes al grito de “¡hijo de puta, no mereces vivir!”, le
estampaban sus pies contra la cara. Sólo la actuación de un guardia de seguridad
logró calmar un poco los ánimos.
El balance final resultó desolador:
La víctima permaneció diez minutos inconsciente en el suelo. Según algunos
testigos, tuvo que pasar ayer por el quirófano como consecuencia de las heridas.
Los agresores, como si nada, se
marcharon del recinto sin que, hasta el momento, haya habido detención alguna.
Hasta el momento no ha habido detenidos. “Unos saltaron la valla y otros
salieron pitando por la puerta, todo fue muy rápido”, insistieron los
trabajadores del polideportivo, antes de reclamar más medidas de seguridad:
“Necesitamos a la policía. Como vuelvan por aquí, poco podemos hacer con tres
vigilantes”.
Varios usuarios explicaron que
la inseguridad es algo normal en la piscina de La Elipa. “Hay gente que te tira
piedras desde la calle, está todo deteriorado. El Ayuntamiento ha dejado morir
este polideportivo”, contaron. La zona del solárium es, dicen, el lugar perfecto
“para los mirones”. “Y da igual la edad, aquí mira desde el pensionista hasta el
quinceañero”, señalaron.
A José Vaquero, uno de los
socios que gestionan el restaurante de la piscina, ya le han robado tres veces
en lo que llevamos de verano. “Una vez 1.200 euros, otra 1.800 y la tercera
3.000 euros”, asegura. Para defenderse, Vaquero ha decidido dormir “un día sí y
otro también” dentro del restaurante. “Duermo en una silla, a veces meto también
un colchón hinchable”, explica. “Estoy más que harto, dentro de dos años se me
termina la adjudicación del local y no pienso renovar”.
Y es que las agresiones también
se dan por la noche. El mismo día en que Luis fue pateado por besar a Thomas,
los agresores volvieron por la noche a amenazar a los vigilantes jurado, según
fuentes de la piscina.
Un portavoz del Ayuntamiento
negó ayer que exista “un problema de inseguridad, ni en La Elipa ni en ninguna
piscina municipal”, y atribuyó la agresión del sábado a “hechos puntuales que se
producen de forma esporádica”. “Cada sábado pasan por esa piscina unas mil
personas, el doble los domingos; y no hay ninguna denuncia presentada en la
Junta de Moratalaz por problemas de inseguridad”, agregó.
Dos agentes municipales se
acercaron ayer a la piscina de La Elipa: “Hoy está la cosa tranquilita, pero a
la menor cosa llamáis al 112, ¿eh?”, aconsejaron a los empleados cuando
abandonaban el recinto. Los sindicatos CCOO y UGT se han quejado en varias
ocasiones de la falta de seguridad en las piscinas municipales y exigen mayor
presencia policial en algunos recintos.
Fuente:
20minutos.es / elpais.es / Redacción
Noticiasglbt.com