España

22.10.2006

Pareja gay lleva a juicio al dueño de un bar sevillano por amenazas e insultos ‘homófobos’

El propietario llegó a exigirles que se fueran blandiendo una barra de hierro, según su versión Francisco y David han denunciado al propietario de un bar situado en la calle Feria de la capital hispalense, al que llevarán este lunes a juicio por mostrar con ellos una “conducta homófoba e irrespetuosa”, ya que, según indicaron, los echó del bar en el que ambos desayunaban insultándolos y blandiendo una barra de hierro.
Francisco, de 22 años, apuntó que tras salir por la noche con David y volver a casa para ducharse, bajaron para comprar la prensa y desayunar. Relató que, una vez en el bar y sentados en la terraza del establecimiento, leían el periódico y, en ocasiones, se besaban “como cualquier pareja normal”, ante lo que el dueño desde la barra comenzó a gritar indicándoles que “pagaran ya, se fueran y dejaran de dar ese espectáculo pornográfico”.
Asimismo, Francisco señaló que el propietario del bar continuó diciendo que “no tenían por qué aguantar mariconeos” tras lo cual, el afectado pidió la hoja de reclamaciones, a lo que el dueño contestó con un insulto, les acusó de estar borrachos y añadió que para darles el mencionado libro, “tendría que venir la Policía”, lo que provocó que el joven alertara a la Policía Nacional.
A continuación los afectados, que permanecieron en el establecimiento, presenciaron como el hombre “se puso excesivamente violento” e instantes después “sacó un palo de hierro de detrás de la barra” lo que provocó la salida inmediata de ambos del bar, en el que la mujer del propietario también había comenzado a gritarles que se fueran. A la llegada de la Policía, denunciaron los hechos y fueron citados para un juicio rápido que tendrá lugar este lunes.

Hemos recibido mucho apoyo’
Al ser preguntado sobre si aportarían algún testigo al juicio, Francisco indicó que “cuando la gente comenzó a ver el jaleo empezó a pagar y se fueron porque sobre todo eran gente mayor”, aunque lamentó que “ninguno de ellos se atreviese a decir que no estábamos haciendo nada”.
Ambos afectados afrontan el juicio de mañana con “la esperanza de que vaya bien” ya que van “con la verdad por delante y, si todo sale conforme a lo previsto, lo próximo será ir a la Oficina de Información al Consumidor del Ayuntamiento de Sevilla para hacer una reclamación”.
En ese sentido, el joven manifestó que su intención no es “arruinarle la vida a ese hombre ni mucho menos, ni siquiera que cambie su mentalidad, simplemente que respete ya que en un sitio público no se puede discriminar a alguien de esta forma”. Al hilo de esto, indicó que han recibido mucho apoyo de diversas organizaciones, como la Federación ‘Colega’, que los acompañará mañana al juicio, la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT) o IU.

“Nunca me ha pasado esto -continuó Francisco- y que alguien me insulte lo tengo muy superado, pero ayer fue un día muy desagradable porque cuando salí a la calle y David y yo nos besamos, no podía dejar de mirar para todos lados con un poco de miedo después de todo lo sucedido”.
El Grupo Popular en el Ayuntamiento de Sevilla pidió que se esclarezca “cuanto antes” la agresión verbal y la expulsión que una pareja homosexual sufrió ayer mientras desayunaban en un bar de la calle Feria, en la capital hispalense.
En declaraciones a Europa Press, el concejal del PP en el Consistorio, Beltrán Pérez, informó de que, en espera de lo que dictamine la Justicia a la que ha acudido la pareja, ya que mañana se celebrará un juicio rápido, el PP rechaza “cualquier comportamiento homófobo, puesto que en la sociedad de hoy no caben actitudes discriminatorios contra ningún ciudadano independientemente de su opción sexual”.

LA CALLE FERIA:
La calle Feria es una de las de mayor personalidad de toda Sevilla. Nace en la Resolana, en pleno corazón del barrio de la Macarena, y muere en San Juan de la Palma, tras un largo y recto trazado, pleno de vivencias humanas y estéticas. Su nombre proviene de la “feria” o mercadillo que se viene celebrando desde hace varios siglos, todos los jueves del año. En las aceras se agolpan los puentecillos, donde se amontonan objetos de toda índole y procedencia, aunque uno de sus mayores atractivos se centra en las antigüedades.
Punto obligado de referencia en la calle Feria es su Mercado de abastos, de animada concurrencia, situado junto a la Parroquia de Omnium Sanctorum. Es otro de los muchos ejemplos de templos mudéjares que se levantan en la Sevilla del siglo XIV. En la Capilla Mayor, y bajo baldaquino que evoca el de la Basílica vaticana de San Pedro, recibe culto la imagen de la Virgen, Reina de Todos los Santos. Esta escultura, debida a Roque de Balduque (siglo XVI), fue muy alterada en el Setecientos por Benito de Hita y Castillo.
Afrontando el ábside de esta iglesia, encontraremos la portada del Palacio de los Marqueses de la Algaba, actual propiedad del Ayuntamiento hispalense. Esta residencia palaciega comenzó a edificarse en el siglo XV, configurándose su aspecto definitivo a lo largo de las dos centurias posteriores.
Siguiendo nuestro recorrido por la calle Feria, llegaremos a la Plaza de los Carros o de Montesión. Aquí podremos visitar la Capilla de Montesión, donde reside la Cofradía de la Oración en el Huerto. Su bellísima Virgen del Rosario ha sido últimamente catalogada como obra anónima del último tercio del siglo XVI. Junto a la Capilla, se alza la iglesia del extinguido Convento dominico de Montesión, cerrada al culto desde hace muchas décadas.

La Iglesia de San Juan de la Palma está situada al final de la calle Feria, muy cerca de la Casa de los Artistas. En este templo mudéjar, muy transformado, reciben culto las imágenes titulares de la Hermandad de la Amargura. La Dolorosa de esta advocación es de las más expresivas de Sevilla, relacionándose su hechura con el taller de Roldán en los primeros años del siglo XVIII. El San Juan Evangelista que le acompaña es obra de Benito de Hita y Castillo en 1760.

En la calle Regina, nombre que le llega por el desaparecido Convento de Regina Angelorum que aquí estuvo situado, comienza el tramo puramente comercial de nuestro paseo. Atravesaremos la Plaza de la Encarnación, para dirigirnos a la calle Puente y Pellón, cuyo trayecto se anima con la presencia de numerosos establecimientos de confección, ultramarinos y jugueterías, siendo especialmente abundantes las zapaterías. Las calles Lineros y Córdoba nos llevarán a la Plaza del Salvador, donde no nos vendrá mal tomar unas gambas en un velador de La Alicantina, mientras contemplamos cómo las palomas se posan en los hombros de la estatua del gran Martínez Montañés.

Fuente: elmundo.es / cica.es

gentileza www.noticiasglbt.com