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Argentina
24.11.2006
ciegos salen a la
cancha
Imagínese cómo es jugar al fútbol con los ojos vendados, sólo
escuchando el sonido de la pelota y las voces de compañeros pidiendo
pases y de conductores dando indicaciones
Sólo así es posible darse una idea de la destreza necesaria -y el
desafío que significa- competir en el Campeonato Mundial de Fútbol
de Salón para Ciegos, que comienza hoy en Buenos Aires.
Sólo ocho seleccionados se clasificaron para participar: Argentina,
Brasil, España, Francia, Inglaterra, Paraguay, Corea del Sur y
Japón.
Los defensores del título son los locales, más conocidos como "Los
Murciélagos".
"Nuestro objetivo es tratar de retener el campeonato, para que la
copa se quede en Argentina", comenta a BBC Mundo Silvio Velo, el
capitán del equipo anfitrión.
Como en el otro fútbol, la rivalidad con los brasileños -los
anteriores campeones- es la misma: "Espero que nos enfrentemos con
Brasil, ya sea en semis o en la final. Ése es el partido que uno
desea jugar".
También estas estrellas del balón, como las otras, suelen hablar con
la prensa usando frases típicamente "futboleras".
"Estamos tranquilos. Vamos a tratar de hacer un buen Mundial, nos
hemos preparado para esto", dice Velo.
Jugar de oído. Cada equipo tiene cinco miembros, cuatro de ellos
ciegos que utilizan antifaces y van en todo momento con la cabeza
levantada. El quinto jugador, el arquero, es vidente.
Los partidos se disputan al aire libre en dos periodos de 25 minutos
con un entretiempo de diez.
La cancha también tiene varias particularidades. Es de cemento o
mosaico, mide 40 por 20 metros y en las líneas laterales posee
vallas que sirven para guiar a los jugadores.
A
diferencia de los partidos habituales, se pide a los espectadores
silencio... Como en el tenis.
De este modo los futbolistas pueden hablar entre ellos para
coordinar los pases y sobre todo escuchar el balón, que posee
cascabeles.
Pero hay otras cosas que los jugadores deben oír: la guía del
arquero vidente en el sector defensivo, la del entrenador en el
sector medio y la de un "llamador" detrás del arco rival.
"Nos conocemos". ´Es importante hablar mucho´, explicó el capitán
español.
"Probablemente lo más complicado sea estar bien colocado en el
campo, cambiar de posición y estar atento a la situación de juego en
todo momento".
"Lo bueno es que ya nos conocemos e intentamos que el compañero que
lleve la pelota diga ´mía´, ´salimos´ o ´vamos´, algo que nos
permita, aparte del sonido del balón, saber quién lo tiene. Es
importante hablar mucho", explica López Ramírez.
Cuando un futbolista quiere marcar a un rival, debe gritar ´voy´
para dar a conocer su posición. Un árbitro y un asistente siguen
atentamente el juego.
"No hay muchas faltas y hay menos golpes de los que la gente cree
por tratarse de jugadores ciegos", asegura el capitán español.
El "fixture" se inaugura con un partidazo: Brasil-Francia, y más
adelante incluye un clásico: Argentina versus Inglaterra.
Este Mundial, el cuarto que se disputa, tendrá lugar hasta el 30 de
noviembre en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD)
de Buenos Aires, que tiene capacidad para 2000 personas.
"Esperamos numerosos espectadores porque mucha gente en la Argentina
se ha enganchado con Los Murciélagos y está muy interesada en ver al
resto de los equipos", dice Daniel Hoffmann, uno de los
organizadores.
gentileza
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