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España
TV. Reasignación
de sexo en la impactante docuserie ‘Alondra: historia de una
transexual’
13.12.2006
'Alondra:
historia de una transexual' contiene impactantes y reveladores
imágenes filmadas en gran parte por la propia protagonista de la
historia. Consta de tres entregas de 45 minutos de duración que se
emitirán los días 12, 13 y 14 de diciembre. Es un producción de
Porta Gaset y Bausan y está dirigida por Carle Porta, periodista y
reportero con una amplia experiencia en la técnica del auto-filmado.
Cuatro estrena el próximo martes 12 de diciembre a las 00:00h, el
primer capítulo de docuserie 'Alondra: historia de una transexual'.
Esta serie documental desarrollada en tres episodios - que se
emitirán los días 12, 13 y 14 de diciembre a las 00:00h - narra la
vida de Alberto Correa Correa, un transexual que se prostituye para
conseguir el dinero suficiente para someterse a una operación de
cambio de sexo y alcanzar el sueño de toda su vida: ser una mujer
total. Alondra tiene 25 años es natural de Venezuela y desde hace
varios años reside entre Madrid y Barcelona.
La práctica totalidad de las imágenes del reportaje han sido
filmadas por la propia protagonista. Alondra ha tenido una cámara
durante ocho meses y ha grabado todos los detalles de su vida, desde
escenas de prostitución hasta sus reflexiones más íntimas y
sinceras, pasando por la despedida de su pene antes de entrar en
quirófano y todos los detalles de la operación. También ha
auto-filmado su recuperación en el hospital tailandés donde ha sido
operada y el proceso de aprender a ser mujer. En el último capítulo
Alondra regresa a España para iniciar una nueva vida como mujer pero
las circunstancias no son fáciles. Y viajará a Estados Unidos para
ver a su madre, una mujer religiosa que se despidió de su hijo
Alberto cuando él, siendo un adolescente se fue de Venezuela. En
Nueva York descubrirá que su Alberto ahora es Alondra.
Episodio
1:
Alondra lleva la cámara a la calle y graba escenas de prostitución
con alguno de sus clientes en los alrededores del estadio del
Barcelona.
Después de trabajar en su desangelado piso, sin familia ni nadie con
quién compartir su tristeza, Alondra se lamenta usando el tono
melodramático de los culebrones, su obsesión principal. También
explica por qué lleva años intentado cambiar de sexo y qué supone
para ella que, a pocas semanas de viajar a Tailandia, su mejor amiga
no le devuelva los seis mil euros que necesita para operarse. Pero
ella no está dispuesta a esperar otro año y dejar pasar esta
oportunidad.
Llevando consigo la esperanza de que su vida mejorará con el cambio
de sexo, Alondra viaja con su cámara a Tailandia. A la llegada al
hospital de Phuket la amabilidad del jovial Dr. Sanguan Kunaporn,
las enfermeras y el personal de mantenimiento reconfortan a Alondra
que encuentra el calor y la aceptación que no había sentido desde
que murió su abuela.
Prestando atención a los detalles más ínfimos, Alondra graba todo el
proceso de reasignación genital: las pruebas iniciales, las
reuniones con el doctor y sus dudas. Cuando llega el momento de la
intervención deja la cámara en manos del equipo médico para que
continúen con la grabación.
Episodio 2:
Alondra acaba de despedirse de su pene y entra en el quirófano del
hospital tailandés donde se va a llevar a cabo la intervención. La
operación de reasignación de sexo, que durará unas siete horas, está
considerada de alto riesgo. La práctica totalidad de las imágenes
del reportaje han sido filmadas por la propia protagonista. En esta
ocasión Alondra le da la cámara al cirujano tailandés para que sea
él quien grabe la operación. Tras la intervención los espectadores
asistirán al proceso de recuperación de Alondra, sola en Tailandia y
sin que su familia, que ahora vive en Nueva York, se haya interesado
por ella. Está sola y tiene que aprender a ser mujer a los 25 años.
Nunca antes había visto una vagina y ahora ella tiene una.
La operación la ha dejado sin fuerzas, con la moral por los suelos y
le ha subido la fiebre. El peligro de sufrir complicaciones le da
pánico y en la soledad de su habitación recuerda cómo era Alberto
antes de cambiar de sexo y que, por nada del mundo, cuando vuelva a
Barcelona quiere volver a prostituirse.
Los largos días de soledad y malestar hacen que Alondra se despoje
de su doble personaje de prostituta en la realidad, y del personaje
de culebrón de su imaginación. Ella descubre su persona, tomando
conciencia real de su pasado y replantándose la degradación que le
supone su actual profesión.
Episodio 3:
Alondra recibe el alta y se despide de Tailandia. Tiene que
abandonar la comodidad de su estancia en Phuket y hacer frente a su
precaria situación económica. Regresa a España y visita a sus
amistades para enseñarles su nueva vagina. Mientras tanto, busca
trabajo como actriz, modelo, camarera o lo que sea, todo con tal de
no tener que prostituirse, pero los gastos que tiene y las repetidas
negativas que recibe, la harán volver a la calle. Ahora, sin
embargo, se lamenta de que como mujer gana menos dinero porque
antes, con pene, era "rara" y eso se paga más. Sus aspiraciones y
continua lucha se ven de nuevo truncadas.
Alondra sigue filmando sus relaciones con los clientes a cámara
descubierta. Eso sí, mantiene su vagina virgen para quien ella
considere que puede ser "el hombre de su vida".
Finalmente se decide y viaja a Nueva York a presentarse a su madre,
a la que no ve desde hace casi 10 años, cuando era un adolescente
que huyó de Venezuela tras enamorarse de un ingeniero francés.
gentileza
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