catalunya
discapacitado
y gay, la doble lucha !

Hace cuatro
años, Esteban vivía en Argentina, iba a su trabajo a las cinco de la tarde, en
pleno verano, y le quisieron robar. Se intentó defender y le dispararon por la
espalda.
Tenía 23 años y estaba en pareja en ese momento, pero a su compañero se
le hizo difícil asumir una situación que no ocurre todos los días y se
separaron. Ahora Esteban Caussa está en Barcelona, y preside junto a su
compañero la Asociación de Discapacitados Gay, la primera del estado dirigida a
un colectivo más numeroso de lo que parece y que sufre una doble discriminación,
por gay y por discapacitado. Pero nada parece detener a este optimista,
apasionado, sincero y noble activista, que lucha por otra visibilidad desde una
silla de ruedas.
¿Tras el ataque que sufriste cambiaron muchas cosas?
A partir de ese momento uno piensa que se va a quedar solo para toda la
vida, porque el mundo gay es muy perfeccionista, siempre buscando la belleza, la
juventud… Yo antes era modelo, y fue un cambio muy brusco: de trabajar con mi
cuerpo a no poder hacerlo, a perder la herramienta de la que vivía.
Además, una persona discapacitada, en el 99% de los casos tiene que volver a
vivir con los padres, con todo lo que eso significa de pérdida de libertad e
intimidad. Y ese es mi caso: Yo era independiente y mis padres no sabían que era
gay, algo que al vivir con ellos, tuvieron que dar más que por supuesto. Para
ellos también fueron golpes muy fuertes; de repente tienes a tu hijo en una cama
y encima es puto (en Sudamérica, ‘maricón’).
¿Cuando comenzaste a relacionarte de nuevo con otros gays?
A los dos años, ya mejor, te apetece conocer a alguien, pero tener que
salir de casa con una silla de ruedas, es algo que te sitúa en cierta
indefensión.
Afortunadamente existe Internet, que son nuestras piernas. Al principio tenía
miedo de mencionar mi discapacidad porque las veces que lo hice, la gente se
echaba para atrás. Muchos pueden pensar que los discapacitados somos asexuales,
pero es todo lo contrario. En cierta forma acumulamos más ganas, antes mis
relaciones eran más seguidas, ¡así que imagina!
Hay muchas personas discapacitadas con las que hablo que no quieren tener más
relaciones porque tienen miedo de que estén con ellos por lástima. Y puede ser
así, o puede ser por amor puro, pero también hay quien está por morbo. ¡Siempre
hay un público para cada producto!
Y así conociste a tu compañero actual…
Sí, conocí a Claudio a través de una web, y le conté sobre mi
discapacidad, algo que no le importó. Él estaba en Italia y al mes decidió
viajar a Argentina para conocerme. Pensé que era una broma, que alguien cruzara
todo un océano para conocer a alguien discapacitado, porque en ese momento uno
se está desvalorizando como persona, aunque ahora pienso de distinta manera. Nos
conocimos, todo fue genial, y él volvió antes porque tenía que regresar al
trabajo. Yo quería salir de Argentina porque no hay nada adaptado y me vine a
Europa.
¿Barcelona fue la mejor opción de Europa?
Primero visitamos París, nada adaptado; Londres, con una adaptabilidad
media pero el problema del idioma, y ya casi con la idea de regresar a
Argentina, vinimos a Barcelona y me enamoré del lugar. La gente es muy agradable
y encontré una ciudad con una accesibilidad muy aceptable: imagínate no poder ir
a un bar o moverme, a encontrar buses adaptados, los trenes mitad y mitad, las
aceras, algunas discotecas. Imagínate, de todo esto a nada, para mí es un
paraíso. Puedo ir a cualquier parte de la ciudad y a pesar de que aún hay
algunos pasos no adaptados, en su mayoría sí lo están. Y si uno reclama para que
le adapten algo, te hacen caso.
La decisión fue clara y ya hace dos años, ¡aquí me quedo!
¿Cómo surgió la asociación?
Desde que estoy en silla de ruedas siempre me preguntaba: ¿Soy la única
persona gay discapacitada? Mi compañero Claudio me animó a montar una página web
personal en la que invitara a otras personas gays y discapacitadas a que
contaran su historia, o a formar algún grupo, compartir vivencias… Puse la
página en marcha y tuvo mucha aceptación, fue un furor, y muchos discapacitados
de distintas partes del mundo se pusieron en contacto con nosotros. El primer
mes tuvo miles de visitas y llegaron una gran cantidad de correos felicitándonos
por la iniciativa, así que la web se convirtió en el primer portal para
personas discapacitadas y gays.
La asociación surge de esta primera experiencia que nació a través de la página
web, y ahora buscamos sobretodo informar al discapacitado gay sobre cuáles son
los sitios de ambiente a los que puede ir y ofrecerle todo tipo de recursos,
como los informes sobre las distintas discapacidades.
¿Que os consultan?
Lo que más nos preguntan son los sitios adaptados para poder salir.
Porque nosotros también queremos salir por la noche y tener la opción de elegir
entre varias opciones, no limitarnos a un solo local que esté adaptado.
Informamos sobre todos esos espacios, sus características y facilidades.
Hay muchos sitios que no están adaptados, pero cuyo personal se ofrece a ayudar
para subir o bajar. Es algo, pero si ocurre un incidente en el local, no tienes
la opción de salir por ti mismo. Hay buena predisposición, pero lo ideal es
poder entrar y salir cuando quiero, sin tener que pedir ayuda.
¿Como reacciona la gente cuando os ve de marcha en silla
de ruedas?
Hay distintos sitios, y no es lo mismo una discoteca que otra, aunque
cuando uno ya va dos veces, se te reconoce como parte del medio. La gente no
reacciona mal, al principio algunos temen que te pase algo, pero luego se van
acostumbrando y acaban aprovechando para apoyarse en la silla. Muchos nos dan
ánimo y nos felicitan por el hecho de salir. En la web hay más de 9500
registrados, pero no se nos ve mucho, por lo que no es de extrañar que
sorprenda.
¿Que queréis conseguir con el trabajo en la asociación,
con el trato directo con la gente que se os acerca?
Como discapacitado primero te da mucho miedo salir porque hay quien te
mira como un bicho raro o te suelta el típico: “pobre”. Y yo siempre digo, pobre
del que tiene una discapacidad y no se la ve. Nosotros no queremos llamar la
atención más allá de que nuestra silla lo haga por si sola; se trata de que
queremos pasar desapercibidos y salir adonde queramos. Y eso lo aplicamos al
ambiente gay, que debe incluirnos en la minoría que representa.
¿Sentís que la sociedad os discrimina el doble, por gays y
por discapacitados?
Sí, porque por un lado el hecho de ser discapacitado ya supone poder ser
discriminado, pero al ser gay, la gente piensa en que tienes sexualidad: Si es
gay es porque le gustan los hombres, y por tanto es porque piensa en el sexo.
Así que una persona discapacitada pueda tener relaciones sexuales es una
conmoción para muchos. Entre los discapacitados heterosexuales no se trata el
tema de sexualidad, y que nosotros ya hace un año hablamos abiertamente de
discapacidad y homosexualidad.
Por tanto, ¿tenéis que hacer un esfuerzo de visibilidad
mayor?
De eso se trataría, pero cuesta conseguirlo. Este mes vamos a organizar
una reunión para los socios y las personas registradas; anímo a todos a que
vengan, porque nosotros debemos salir dos veces del armario: como discapacitados
y como gays. El hecho de vivir con los padres lo complica, pero hay que salir, y
a la segunda vez la familia se acostumbra, y así se retoma una vida lo más
normal posible dentro de la dificultad que puede conllevar. Los invito a que
salgan y que vean que hay muchos sitios adaptados y que nosotros también podemos
disfrutar.

www.discapacitados-gay.com
Claudio Capelli,
compañero de Esteban Caussa , preside
junto a él la Asociación de Discapacitados Gay y también nos responde:
¿Cuántos asociados y miembros tenéis, y cómo os
organizáis?
En nuestro portal de momento tenemos a
muchísimas personas registradas. De
momento no tenemos ninguna persona discapacitada de condición lesbiana, por lo
que estamos bastante intrigados en saber donde están y por qué no se acercan a
nosotros cuando otras chicas lesbianas no discapacitadas sí lo hacen. En cuanto
a las visitas estamos a 31 de diciembre en las 159.000 personas.
De momento nos dividimos las tareas en un pequeño grupo de 5 personas ya que no
tenemos un espacio físico donde poder atender a nuestros asociados, pero
esperamos tenerlo muy pronto.
¿Tenéis alguna ayuda pública o privada para financiaros?
No estamos recibiendo ningún tipo de ayuda de nadie. En épocas
preelectorales nos prometieron que nos darían alguna subvención, pero seguimos
esperando a que suene el teléfono. Así que de momento sólo nosotros estamos
pagando los gastos.
¿Ha despertado interés vuestra iniciativa en las
instituciones, nacionales o internacionales?
Sí, la verdad que nos han contactado varias instituciones de Italia,
México y Francia, al igual que muchos profesionales médicos, alumnos de
psicología de España, profesores universitarios, y también gobiernos, como el
suizo que nos invito a que visitáramos su país y sus redes de transporte; de
hecho fuimos en diciembre y realmente quedamos estupefactos, están una década
por delante del resto de Europa.
¿Existen otras entidades similares en Europa?
No, lamentablemente no. Había una en Francia e Inglaterra pero me parece
que ya no existen. Según nos han comentado somos los únicos referentes en la
materia, por lo que nos recae una responsabilidad muy grande, sobretodo por lo
complejo del tema.
¿Qué esperáis para este año?
Muchísimo trabajo, conferencias, viajes, consultas, promoción y mucho
RR.PP. Queremos festejar nuestro primer aniversario (24 de marzo de 2007) con
nuevas perspectivas y esperando poder cumplir las metas que nos hemos puesto,
como organizar el primer encuentro entre asociados y llevar a Bruselas un
proyecto piloto pionero.
www.discapacitados-gay.org
Nota Publicada el
Lunes, 5 de Febrero del 2007
Revista Nois
- Barcelona - Catalunya
www.revistanois.com