Pep Busquets: "La silla se tiene
que llevar en el culo, no en la cabeza"
Nació en Sant Joan de Les Abadesses
(Gerona), el 23-01-1963. Tras llegar a la meta del Dakar 2000 en El Cairo
(Egipto), su equipo le montó una fiesta sorpresa en un barco sobre aguas del
Nilo para celebrar su cumpleaños.
Pep
Busquets tiene un sueño: avistar de nuevo el Lago Rosa de Dakar en su tercera
participación, tal y como ya consiguió en el año 2000. Busquets hará frente a
esta prueba desde una silla de ruedas, sabiendo que hace siete años se convirtió
en el primer tetrapléjico en acabar el Dakar.
¿Qué siente en el desierto?
La libertad de estar solo en mitad
de la arena.
¿Le da algo miedo?
Lo peor es quedarnos enganchados en
una duna y ver que no puedo ayudar a mi copiloto, Oriol Mas.
¿Con qué aspiraciones va?
Finalizar entre los diez primeros
es prácticamente imposible por el potencial de los equipos oficiales, pero sí
podríamos estar entre los 20 primeros.
¿Su volante es como la Playstation?
Sí, llevo el acelerador en el
centro y con la mano derecha manejo el embrague, el freno y el cambio.
¿El Dakar es seguro?
Eso creo, pero la gente sólo se
queda con lo malo. Deberían mirar también las muertes que hay en carretera y los
atropellos en las ciudades.
¿Cómo llegó al motor?
Hasta los diecinueve años hice
trial, pero tuve una accidente de circulación. Después me pasé a los coches.
Mucha gente en su situación sólo se
lamenta...
La silla se tiene que llevar en el culo no en la cabeza.

¿Qué hace cuando no pilota?
Trabajo en una empresa de aventura.
Lo último que hice fue lanzarme en paracaídas, pero no repito: me acojoné.
¿Qué le dice su familia cuando se
marcha?
Nada, soy así desde pequeño.
gentileza
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